Cuerno de Chocolate – Bollo años 80-90’s

Cuerno de Chocolate – Bollo años 80-90’s

Eva 18 abril, 2021
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Estoy segura que muchos de vosotros habéis merendado este Cuerno de Chocolate infinidad de veces a lo largo de vuestra infancia… Hay cosas que solo con verlas, te trasladan inmediatamente a un momento de tu vida y, por unos instantes, revives emociones, sentimientos, vivencias, recuerdos e incluso aromas y texturas. Me parece fascinante el modo en el que somos capaces de almacenar recuerdos y revivirlos con solo ver una imagen.

Eso es lo que siento cada vez que veo uno de estos bollos que nos acompañaron en los recreos o a la salida del colegio, camino a casa, al pasar por la panadería de tu barrio y te comías viendo Barrio Sésamo, la Bola de Cristal o de camino al parque. Cierto es que mi madre no me compraba siempre estos bollos industriales, a pesar de pedirlos infinidad de veces. Ella solía hacerme siempre bocadillos o bien fruta, pero cuando me los compraban era súper feliz. Tenías la sensación de que era el mejor día de tu vida, jajaja.

Cuerno de Chocolate - Bollo años 80-90's
Recordando bollos de los años 80-90’s.

Tengo una imagen grabada en mi memoria de todos y cada uno de los días que iba al colegio y pasábamos por la panadería de mi barrio. Era una tienda grande situada en una calle estrecha entre bloques de viviendas, con puertas de cristal muy grandes y carteles colgados en ellas. Siempre que pasabas cerca se desprendía ese maravilloso olor a donuts y pan. A ver quién era el guapo que no le apetecía comerse uno de esos al pasar por delante… Era muy difícil. Pero ya estaba tu madre ahí para decirte que no. Menos los días que conseguías que te dijera que sí.

Sin lugar a dudas, mi bollo preferido eran los donuts glacé que vendían en cajas de cartón amarillas (muy grandes y con un montón de donuts dentro) que traían cada día. De ahí que fueran tan increíblemente tiernos. Te los envolvían en papel de resma (un papel marrón muy fino), en el que al poco de llevarlo en la mano se calaba el azúcar y lo humedecía. Me gustaban tanto… Ya no son como los de aquellos años. Después he comido, siempre que me dejaban, muchos otros bollos como los Bollycao, Donettes, palmeras de chocolate… Y otros que pedía solo por los muñecos, como los Phoskitos, jajaja. Jolines, ¡no me gustaban nada! Pero quería tener los muñecos de “Dragones y Mazmorras” que daban con ellos.

Yo era muy pequeña y, por lo tanto, muy inocente. Nunca me comía estos bollos, porque no me gustaban nada, y los dejaba dentro de la mochila. Un día mi madre la abrió y se encontró ahí metido un montón de bollos aplastados… Me regañaron lo que no sabe nadie y claro, yo les dije que quería y necesitaba tener esos muñecos. Jajaja, madre mía. Nunca más me los volvieron a comprar.

Es posible que en cada país hubiera unos bollos típicos, además de los que seguro compartimos en todas partes porque son marcas conocidas. De modo que si queréis compartirlos conmigo, estaré encantada de leeros y saber sobre estos dulces que os acompañaron en vuestra infancia.

Cuerno de Chocolate - Bollo años 80-90's
Breve inciso musical.

Sin lugar a dudas la música que envuelve los años 80-90’s es simplemente genial, al menos a mi parecer. Todavía tengo cintas de VHS de 4 horas con videoclips grabados. Me gustaba mucho grabar videoclips con las canciones que me gustaban para después poder bailar en casa y aprenderme los bailes con mis amigas, cuando salían bailes claro jajaja

Es todo un poema imaginarnos en mi habitación, disfrazadas y haciendo videoclips cantando canciones… ¡Qué buenos recuerdos!

Me cuesta mucho elegir una canción de aquellos años porque me gustan muchas. Pero, había un grupo que escuchaba mucho y ese era Roxette. De todas sus canciones, creo que la que más escuché fue “It must have been love“. De modo que os dejo con esta canción 🙂

Cuernos de chocolate.

Es posible que estos bollos ya se vendieran cuando yo era pequeña, aunque no los recuerdo mucho si os soy sincera. Casi que tengo una imagen más formada de ellos cuando estaba terminando el colegio y al entrar al instituto. Era uno de esos bollos que siempre estaban en la cafetería y que, muchísima gente, se compraba junto con el cuerno de chocolate que os dejo hoy, palmeras enormes, napolitanas, croissants y bocadillos de todos los tipos. Bueno, y la famosa cuña o triángulo de chocolate rellena de crema pastelera.

Ojo ese bollo que pesaba por lo menos medio kilo o más, era inmenso. Jamás pude comerme uno entero. De hecho lo compramos entre varios para comerlo porque eso no tenía fin… En casa ya me han dicho que tengo que hacerlo porque les gustaba mucho, de modo que os lo traeré seguro 😉

Para hacer estos cuernos de chocolate me he basado en mi receta de conchas mexicanas, solo que he modificado algunas cosas. Es una masa que queda muy tierna y esponjosa, pero a su vez mantiene muy bien la forma. De modo que era ideal para hacerlos. El formado que recuerda a una caracola, es el mismo que llevamos a cabo para formar un croissant.

Tuve dudas para el relleno del bollo, no sabía bien porqué opción optar, pero al final me decidí por una crema pastelera de chocolate. Sé bien que no es el relleno tradicional, puesto que este se caía y chorreaba al darle un bocado. Pero el resultado es tan estupendo, que considero que merece la pena mucho cambiarlo.

La crema pastelera de chocolate queda mucho más suave, cremosa, además de no ser tan dulce y hacer que el resultado final no sea para nada empalagoso. Finalmente, decidí hacer la cobertura mezclando chocolate negro 70% y chocolate con leche para darle un toque dulce, pero lo justo. El resultado final es un bollo increíblemente tierno, esponjoso, con un relleno abundante, sedoso y cremoso, acompañado de una cobertura fina, muy crocante que hace que te derritas de amor en el primer bocado.

Receta Cuerno de Chocolate

PARA LA MASA:

  • 325 g de harina Multicereali, W=290
  • 125 g de harina de fuerza, W=200
  • 170 g de huevo (3 huevos L, aproximadamente)
  • 135 g de leche entera
  • 80 g de azúcar
  • 85 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 6 g de levadura seca ó 18 g de levadura fresca
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 5 g de sal

PARA EL RELLENO - CREMA PASTELERA DE CHOCOLATE:

  • 500 g de leche entera
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 2 huevos L
  • 125 g de azúcar
  • 50 g de Maizena
  • 150 g de chocolate negro 70%
  • 30 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente

PARA LA COBERTURA:

  • 150 g de chocolate con leche
  • 300 g de chocolate negro 70%
  • 50 g de chocolate blanco

MATERIAL QUE NECESITAREMOS:

Elaboración

PRIMER DÍA

Preparamos la masa para los cuernos de chocolate.
  1. En el bol de la amasadora añadimos los 2 tipos de harina junto con los huevos, la leche, la levadura seca, la vainilla, la sal y el azúcar. Amasamos a velocidad 1 durante unos 8-10 minutos. Tendremos que tener una masa semi-desarrollada.
  2. Paramos la amasadora y comenzamos a añadir la mantequilla poco a poco. Dejaremos que esta se integre por completo en la masa antes de añadir más cantidad.
  3. Trabajamos la masa hasta obtener un buen desarrollo del gluten. Debe ser elástica, suave, lisa y no quebrarse.
  4. Boleamos la masa e introducimos en un bol o recipiente hermético. Cubrimos con film o con su tapadera correspondiente.
  5. Dejamos levar hasta que haya crecido 1/3 de su volumen. En este momento, refrigeramos hasta el día siguiente.
Preparamos la crema pastelera de chocolate.
  1. En una olla mediana añadimos la leche junto con la vainilla, colocamos a calor medio y dejamos hasta que llegue a una ebullición suave. La leche no debe hervir.
  2. Por otro lado, en un bol batimos los huevos junto con el azúcar y la maizena previamente tamizada. Mezclamos bien con ayuda de unas varillas.
  3. Una vez que la leche haya llegado a una ebullición suave, vertemos un poco de leche a la mezcla de huevos.
  4. Batimos bien con las varillas para templar los huevos y evitar que se formen grumos.
  5. Incorporamos el resto de la leche y mezclamos de nuevo.
  6. Volcamos la mezcla al cazo y colocamos a calor medio bajo sin dejar de remover. Observaréis que la textura se vuelve más densa pasados unos minutos.
  7. Una vez que espese, apagamos el calor y añadimos el chocolate troceado. Removemos bien hasta que se integre por completo.
  8. Finalmente, incorporamos la mantequilla y mezclamos de nuevo hasta homogeneizar por completo. El resultado será una crema suave y de textura muy cremosa.
  9. Pasamos la crema a un bol o recipiente, cubrimos con film transparente a piel (tocando la superficie) para evitar que se forme encima una capa que le da aspecto de “costra”, y dejamos enfriar por completo.
  10. Una vez que haya enfriado por completo, refrigeramos hasta el día siguiente.
  11. NOTA: Antes de rellenar los bollos, lo ideal es atemperar la crema durante 2 horas. O bien podemos hacer la crema el mismo día que horneamos los bollos, lo dejo a vuestra elección.

SEGUNDO DÍA

Dividimos y preformamos.
  1. Sacamos la masa del frío y dejamos a temperatura ambiente durante 1-2 horas (dependiendo de la temperatura exterior). La masa debe cuadruplicar su volumen inicial. La marca que veis en el vídeo en el tupper, es el volumen de la masa una vez que la metí dentro y dejé durante 20 minutos para que asentara.
  2. Dividimos la masa en 6 piezas de 145 g cada una, aproximadamente.
  3. Preformamos de manera suave, sin ejercer mucha tensión, dando forma de triángulo isósceles. Recordad que si al dividir la masa se han creado retales, estos siempre deben quedar en el centro de la pieza.
  4. Cubrimos las piezas con film y dejamos reposar durante 10 minutos.
Formamos los cuernos de chocolate.
  1. Espolvoreamos ligeramente la superficie de trabajo con un poco de harina. Estiramos una pieza con ayuda de un rodillo, la longitud total debe ser de 28-30 cm.
  2. Enrollamos la pieza del mismo modo que formaríamos un croissant. Una vez que esté formada, sellamos los extremos para evitar que se abran.
  3. Colocamos las piezas sobre una bandeja perforada forrada con papel de horno. Necesitaréis dos bandejas.
  4. Pincelamos ligeramente con aceite si el ambiente es muy seco, cubrimos con film y dejamos levar hasta que duplique su volumen. En mi caso fueron 3 horas a 25ºC.
Horneamos.
  1. Precalentamos el horno a 160ºC con calor arriba y abajo.
  2. Pincelamos las piezas con huevo batido y horneamos a media altura durante 22 minutos. Recordad que la temperatura interior debe alcanzar los 88-90ºC para que su cocción haya finalizado.
  3. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
Rellenamos los cuernos de chocolate.
  1. Introducimos la crema pastelera en una manga pastelera con boquilla de relleno ancha.
  2. Para rellenar los bollos, en mi caso, decidí introducir la boquilla por uno de los pliegues de la parte superior del bollo. Podemos hacerlo por los extremos si lo deseamos, pero de este modo será más difícil que el relleno llegue bien al centro.
  3. Rellenamos, de manera muy generosa, cada pieza.
  4. Una vez rellenos, cada bollo, pesaba alrededor de 300 gramos... Para que os hagáis una idea.
Preparamos la cobertura de chocolate.
  1. Fundimos al baño maría el chocolate negro junto con el chocolate con leche. Y, por otro lado, fundimos al baño maría el chocolate blanco. Este último lo introducimos en una manga pastelera con boquilla lisa de delineado.
  2. Colocamos una rejilla de chocolate sobre una fuente, de este modo podremos recoger el excedente para seguir bañando los bollos.
  3. Ponemos uno de los bollos sobre la rejilla y cubrimos con la mezcla de chocolate negro. En mi caso me ayudé de una cuchara para no verter demasiado de golpe.
  4. Golpeamos con suavidad para asentar el chocolate y favorecer que se forme una capa fina.
  5. Seguidamente, colocamos la rejilla con el bollo sobre un bol distinto y terminamos de decorar. Creamos líneas de chocolate blanco sobre la superficie del bollo.
  6. Con ayuda de dos palas, pasamos el bollo a una rejilla y repetimos el mismo proceso con el resto de piezas.
  7. Dejamos que la cobertura endurezca a temperatura ambiente o bien refrigeramos durante 20-30 minutos.
  8. Servimos.
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Notas

  • Respetad todos los pasos, reposos y tiempos de levado para obtener un buen resultado tanto en sabor como en textura y esponjosidad.
  • Os recomiendo utilizar una mantequilla de buena calidad porque esta repercutirá en el sabor final de la masa.
  • El preformado debe ser suave y no debemos ejercer mucha tensión o manipulado sobre las piezas. De ese modo favorecemos que el formado posterior sea mucho más fácil de llevar a cabo, además de lograr mejores resultados.
  • En el vídeo no se ve, pero finalmente decidí pincelar cada pieza con aceite de oliva antes de llevar a cabo la fermentación final. El ambiente era seco y quería evitar que la superficie se resecara, impidiendo que el levado no se llevara a cabo de manera correcta. De este modo favorecemos que la superficie se mantenga hidratada y elástica.
  • Me gusta mucho hornear sobre "Bandejas perforadas". Favorecen una cocción uniforme sin quemar la base de lo que horneéis. Si utilizáis bandejas de Ikea, seguro que esto os ha pasado en más de una ocasión.
  • El relleno se puede cambiar por otro tipo de crema, aunque os recomiendo mucho probar esta opción. Podéis usar una ganache suave de chocolate, crema pastelera, Nutella... A vuestra elección.
  • No rellenéis los bollos por la base, de lo contrario el relleno se saldrá con facilidad y tendremos que hacer muchos puntos para rellenar toda la pieza. Lo ideal es hacerlo desde la primera vuelta de masa y presionando de manera generosa. De ese modo rellenamos el bollo llegando al centro de este.
  • La cobertura se solidifica con rapidez entre cada bañado de piezas y esto dificultará que cubra bien el bollo logrando una capa fina y uniforme. Os aconsejo colocar el bol con el chocolate al baño maría entre cada cobertura. O bien mantener el bol al baño maría, con el calor apagado, durante todo el proceso. Entre cada bañado de piezas, recoge el excedente de chocolate que cae en la fuente para poder bañar los siguientes bollos. Si fuera necesario, enciende el calor para favorecer que se funda de nuevo el chocolate.
  • Para evitar que el chocolate blanco no se endurezca dentro de la manga pastelera, haremos lo siguiente. Colocamos un cazo pequeño con agua y dejamos que llegue a ebullición. Apagamos el calor y colocamos un vaso de plástico grueso dentro o bien un recipiente que soporte el calor. Entre cada decoración de nuestros cuernos de chocolate, dejaremos la manga pastelera con el chocolate blando dentro del interior del vaso que está en el cazo de agua caliente. De este modo favorecemos que el chocolate tenga buena consistencia durante todo el proceso. Recordad colocar una pinza tipo zip al final de la manga y otra justo sobre la boquilla (una vez decoremos el bollo) para evitar que el chocolate se salga de la manga pastelera.
  • Aguantan en perfecto estado durante 4 días envueltos en film y guardados en el frigorífico. Antes de consumirlos, os aconsejo atemperarlos durante 1-2 horas.
    Cuerno de Chocolate - Bollo años 80-90's

Si os apetece viajar en el tiempo y rememorar aquellos años en los que disfrutábamos de este Cuerno de Chocolate o bien, nunca lo has probado y quieres saber que era aquella maravilla que nos acompañaba corriendo en el parque con nuestras rodillas raspadas, entonces este es el momento. Lánzate ya, no te lo pienses más y ponte con las manos en la masa.

El resultado es un bollo absolutamente delicioso que guarda cierta similitud con el original, pero que decidí cambiar un poco para mejorarlo a mi parecer. Recordad que siempre podéis modificar lo que consideréis necesario para adaptarlo a vuestros gustos.

¡Os deseo un maravilloso domingo y un estupendo comienzo de semana!

Un abrazo,
Eva

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