Carolinas

Eva 20 enero, 2013

Buenos días aunque casi ya llegamos a buenas tardes, hoy traemos un dulce cuyo origen es de Bilbao.
Recientemente estuvimos allí y he de decir que me encanto, el casco viejo, los pintxos, los monumentos, los pintxos, la gente que era realmente agradable, los pintxos…es que allí comimos tan bien!! Volvimos encantados! pero se me quedo una pequeña espina, porque me vine sin probar sus increíbles Carolinas.
Pasamos por varias pastelerías y siempre decíamos  -a la vuelta compramos alguna- y por una razón u otra al final nada.
Así que nos volvimos de allí y no pude probarlas…con lo que me gusta el dulce y el aspecto tan maravilloso que tienen…No me lo he pensado 2 veces y a pesar de que como las de allí probablemente no me pueda ni acercar, decidí hacerlas en casa.
Aunque no dudo ni un instante en que volveremos y las probaré!
Busqué la receta y me encontré con muchas variantes respecto al relleno, como no las he probado no podía saber cual era.
Vi que se podían rellenar de crema pastelera y una pasta de coco. Como hoy en día la crema pastelera la encontramos en mucha repostería, me decanté por el de coco que encontré el la página del Gremio de Pastelería de Bizkaia.
Se desconoce el origen exacto de la Carolina. Este pastel tiene más de un siglo de antigüedad, cuentan que en el Botxo existía un pastelero que quiso sorprender a su hija el día de su cumpleaños creando un postre dulce y diferente.
El pastelero decidió utilizar como base del pastel la crema del merengue, el dulce favorito de su hija.
Sin embargo, el postre era muy atractivo a la vista pero muy difícil de comer para una niña.
Para facilitarle la tarea a la pequeña, el repostero montó la espuma sobre una base de fino hojaldre cubierto de crema pastelera y la decoró con una lámina de huevo y otra de chocolate para darle color.
Su hija, se llamaba… Carolina.
La mayoría de las cosas hermosas surgen de histórias llenas de cariño.
Un postre tipicamente bilbaino y muy original, espero que os guste y las disfrutéis.

Saludos,
Mr & Mrs Hudson.

 

ingredientes para 11-12 carolinas:

  • 1 lámina de hojaldre

relleno carolinas:

Puede depender del tamaño de nuestro molde, he utilizado un molde para muffins, con esta medida no nos faltará para rellenar en tal caso puede sobrar un poquito.

  • 250 gr de coco rallado
  • 200 gr de azúcar granulado
  • 3 huevos

Merengue:

  • 4 claras de huevo
  • 1/4 cucharadita de cremos tártaro
  • 72 gr de agua
  • 300 gr de azúcar granulado

decoración:

  • 4 yemas
  • 4 cucharadas de azúcar granulado (4 Tbsp)
  • 65 gr de chocolate 70%
  • 2 cucharaditas de aceite de girasol (2 Tsp)

elaboración:

Comenzamos elaborando el relleno.

En un bol amplio incorporamos el coco rallado junto con el azúcar y los huevos. Mezclamos hasta obtener una pasta y todos los ingredientes estén bien integrados. Reservamos.

Preparamos el hojaldre para hacer las tartaletas.

Precalentamos el horno a 200º C con ambas placas.

Como he comentado anteriormente he utilizado una bandeja para muffins. No es necesario engrasar el molde, después del horneado se desmoldan perfectamente.

Extendemos el hojaldre sobre una superficie y enrollamos sobre sí mismo en sentido longitudinal. Cortamos trozos de unos 3 dedos de grosor y se extienden en las manos y posteriormente en los moldes. Si preferimos realizar el hojaldre en casa podemos ver la receta aquí.

Rellenamos con la pasta de coco que teníamos reservada, apagamos la placa de arriba e introducimos en el horno durante 18-20 minutos. Sacamos y dejamos enfriar completamente.

Una vez tengamos frias las tartaletas procedemos a preparar el merengue.

La elaboración del merengue es la que realizamos para elaborar un merengue italiano, solo que para darle mayor consistencia terminaremos poniéndolo al calor como realizaríamos un merengue suizo.

Aunque si nos resulta demasiado laborioso podemos hacerlo con azúcar granulado y montando directamente en el bol al baño maria, añadiendo el azúcar en 3 veces. El inconveniente que le veo es que al tomar el merengue apreciaremos los granos de azúcar, de la otra manera quedará un merengue suave.

Disponemos un cazo para preparar el almíbar, incorporamos el agua y el azúcar. Ponemos a fuego medio.

Nos sería útil tener un termómetro de cocina, cuando llegue a 118ºC retiramos para incorporar a las claras casi montadas. De no ser así, una vez colocado en el fuego dejaremos transcurrir 2 minutos. Deberemos conseguir el llamado punto de hebra.

¿ Cómo sabremos cuando es así ?, sencillo. Cogeremos un poco previamente con una cuchara y con mucho cuidado con los dedos mojados en agua fría, cogeremos una pequeña parte con ambas yemas y al separarlas ha de quedar como una hebra fina, este es el punto exacto para nuestro almíbar.

Empezamos a montar las claras. Incorporamos las claras en un bol que soporte el calor y le añadimos el cremor tártaro (nos ayudará a que monten mejor).

Seguimos batiendo las claras que deben estar casi a punto de montar. Han de estar firmes.

El almíbar estará listo en lo que tardamos en montar las claras, quizás terminemos un minuto antes pero las claras estarán tan montadas que no bajaran en lo que terminamos de tener el almíbar listo.
Incorporamos muy poco a poco en las claras montadas y batiendo a la vez. Nos quedará un merengue muy brillante.

Procedemos a poner sobre un cazo con agua para seguir montando al baño maria (esta no debe llegar a hervir), lo haremos durante 8-10 minutos.

Observaremos que el merengue toma mucho cuerpo y es muy firme. Dejamos reposar 2 minutos antes de decorar los pasteles.

Introducimos el merengue en una manga pastelera y utilizamos una boquilla redonda ancha, si no tenemos cortamos la manga con un diámetro aproximado de 1 cm.

Para asegurarnos un buen “copete”, hacemos una primera base que cubra la superficie y después hacemos una espiral con el merengue mientras ascendemos con la manga. En esta ocasión no pude realizar fotos de esta parte pero en esta receta de Hi-hat cupcakes os muestro como debemos hacerlo.

Una vez tengamos todas nuestras Carolinas decoradas preparamos el dulce de yema.

En un cazo incorporamos 4 yemas junto con el azúcar, mezclamos bien con unas varillas y colocamos a fuego medio para disolver e incorporar el azúcar. Lo dejaremos durante 3-4 minutos sin dejar de remover. Retiramos del fuego y dejamos reposar 1 minuto antes de utilizarlo.

También podemos elaborar el dulce de yema con un almíbar en lugar del azúcar directamente. Incorporamos el azúcar junto el almíbar hasta obtener el punto de hebra fina, dejamos enfriar un poco antes de añadirlo a las yemas. Mezclamos bien colocándolo a fuego medio hasta que espese ligeramente, dejamos enfriar un poco antes de disponerlo sobre las Carolinas.

Con ayuda de una cuchara pequeña cogemos una pequeña cantidad de yema y dejamos caer desde la punta hasta el final, hacerlo sobre el cazo ya que goteará un poco. Repetimos la operación por el lado opuesto. Realizamos el proceso con todas las carolinas.

Preparamos la cobertura de chocolate.

En un bol pequeño fundimos el chocolate del 70% o bien al baño maria o en pequeñas tandas y removiendo cada vez en el microondas.

Añadimos el aceite de girasol, este nos ayudará a que nos quede más fluido, y mezclamos muy bien.

Repetimos la misma operación que con la yema. Por la parte blanca que nos queda y su parte paralela, con ayuda de una cuchara pequeña cogemos una pequeña cantidad de chocolate y dejamos caer desde la punta hasta el final. Repetimos la operación con el resto de las Carolinas.

Introducimos en el frigorífico para que solidifique el chocolate y mantenemos ahí hasta el momento en que las vayamos a consumir.

Es uno de los postres más deliciosos que podemos disfrutar.

Buen provecho!!

 

 

 

 

 

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