Tronco de merengue con crema de avellanas

Tronco de merengue con crema de avellanas

Eva 18 enero, 2019
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Sé que os gustan los postres sencillos y por esa razón hoy os traigo este Tronco de merengue con crema de avellanas. Al verlo seguro que pensáis – «Mmm, no me parece nada fácil»-. Pues sí, os aseguro que a pesar de su apariencia, se trata de una elaboración muy simple que tiene como resultado un postre de aspecto muy vistoso y atractivo.

Además de ser muy versátil porque nos permite decorarlo y rellenarlo de todo aquello que se nos ocurra. En mi caso he optado por las avellanas y un relleno de Swiss Meringue Buttercream. Pero se puede cambiar por lo que más os guste. Desde nata montada, mousse, helado… Incluso frutas frescas con nata y frutos secos o frutos caramelizados… ¿Veis cómo ofrece muchas posibilidades?

Tronco de merengue con crema de avellanas

Esta preciosidad de postre es del libro «Praliné» de Stéphane Leroux, pero yo lo conocí gracias al blog de Andy Chef. Me enamoró su elegancia, sencillez y la combinación de texturas y sabores. Por no hablar de su maravillosa presentación… A pesar de parecer muy laboriosa, es bastante sencilla de llevar a cabo.

El relleno es un Swiss Meringue Buttercream de avellanas para el que he utilizado Frangelico y Nutella®. De ese modo lograremos potenciar mucho sabor y además darle color. La receta que he seguido para el relleno es del libro “Baking and Pastry”, que ya sabéis que para mí es un MUST.

No es una pavlova…

Es probable que al ver que está elaborado con merengue y horneado, se os venga a la mente la Pavlova. Pero no tiene nada que ver. El interior de esta suele ser muy jugoso y su exterior crujiente. En nuestro caso necesitamos un merengue seco, crujiente, que nos permita manipularlo y rellenarlo.

Por esa misma razón tendremos que tener en cuenta el relleno que vamos a utilizar y cuando lo vamos a servir. Si el relleno es muy húmedo, esta llegará al merengue y lo reblandecerá. De modo que en caso de utilizar un relleno de este tipo, tendremos que rellenar el tronco justo antes de servir.

Pero si por el contrario, utilizamos un relleno como el que os dejo, no habrá problema en dejarlo preparado con antelación. La razón es que la humedad que posee es muy baja y no perjudicará a la textura del merengue.

Tronco de merengue con crema de avellanas
Un postre sencillo y con el que sorprenderéis.

Con tan solo unas claras y un poco de azúcar, podréis llevar a cabo un postre con el que estoy segura sorprenderéis en casa. Se trata de un merengue simple, sin almíbar, que montaremos y colocaremos al vapor para favorecer que cuaje y tome más cuerpo. Esto no nos llevará más de 10 minutos. Después escudillamos, retiramos los bordes y listo.

Lo único que requiere de más tiempo es el proceso de horneado/secado del merengue. Pero esto es algo que se hace solo, podréis estar haciendo otras cosas mientras se va preparando. Si es que… ¡lo tiene todo!

Ingredientes para 2 unidades

PARA EL TRONCO DE MERENGUE (2 piezas):

  • 150 g de claras
  • 300 g de azúcar glas

PARA EL SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE AVELLANAS:

  • 130 g de claras
  • 250 g de azúcar
  • 320 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, alrededor de 19º-20ºC
  • 4 cucharaditas de Frangelico
  • 70 g de Nutella®

PARA DECORAR:

  • avellanas tostadas
  • pan de oro
  • polvo dorado comestible

Elaboración

Preparamos la plantilla.
  1. En una hoja de papel de horno, dibujamos un rectángulo de 18 cm de ancho por 13,5 cm de alto. Dejaremos un margen a cada lado de 2 cm.
  2. El largo del papel debe medir entre 30-40 cm.
  3. Dibujaremos el rectángulo lo más cerca posible de uno de los lados para tener papel sobrante en la parte que queda detrás de él. La razón es que, después, necesitaremos enrollarlo para colocar el merengue sobre él (ayudándonos con un rodillo pequeño o cartón de un rollo de papel de aluminio o film) y darle forma circular.
  4. Debemos dejar muy poco papel en la parte superior. La razón es que al enrollar el papel con en el merengue, si hay un excedente de papel, quedará dentro del cilindro una vez horneado. No pasa nada, se puede sacar, pero corremos el riesgo de romper el merengue.
  5. Necesitaremos hacernos dos plantillas de papel y dos rollos de cartón de una longitud un poco superior a 13,5 cm y un diámetro de 5 cm. En mi caso he utilizado un rodillo de madera y un cartón de papel de aluminio.
Preparamos el merengue para el tronco.
  1. Rellenamos un cazo con agua, no debe contener demasiada, la suficiente para calentar el bol que colocaremos sobre él pero sin que el agua toque el recipiente. De lo contrario cocerá las claras y nuestra finalidad es transmitir calor para cuajarlas un poco mientras las montamos y mejorar su consistencia.
  2. En un bol resistente al calor añadimos las claras. Comenzamos a montar las claras con unas varillas eléctricas a la velocidad más baja. En el momento en el que comiencen a espumar iremos añadiendo el azúcar glas poco a poco y montando a la vez.
  3. Una vez que tengamos todo el azúcar glas incorporado, seguiremos montando hasta obtener un merengue medio firme.
  4. Colocamos el bol sobre el cazo al baño maria y continuamos batiendo hasta que el merengue obtenga cuerpo y sea firme, nos llevará alrededor de 5 minutos.
  5. Retiramos el bol del calor e introducimos en una manga pastelera con una boquilla lisa de 2 cm de diámetro.
Escudillamos el merengue.
  1. Comenzamos a escudillar el merengue sobre la plantilla en sentido diagonal intentando ejercer la misma presión. Las tiras de merengue deben quedar unidas entre sí, sin huecos.
  2. Procuraremos sobresalir un poco de la plantilla que nos hemos hecho en el papel con el merengue.
  3. Una vez que lo tengamos escudillado, con ayuda de una rasqueta o espátula, retiraremos el excedente de merengue de los cuatro laterales hasta alcanzar las marcas que realizamos en el papel de horno. El merengue se mantendrá en su sitio, de no ser así, no lo habremos batido lo suficiente.
  4. Con ayuda de un tubo de cartón, envuelto en papel de aluminio, comenzamos a enrollarlo en el papel de horno. Si se moviera o deslizara mucho el papel de horno, podéis fijar este al tubo con un poco de celofán.
  5. Una vez que tengamos todo el papel enrollado en el tubo, colocaremos el merengue escudillado sobre el rollo de cartón. Para ello, continuaremos enrollando y este se irá colocando solo.
  6. Una vez que tengamos el merengue en el tubo, colocamos sobre una bandeja perforada forrada con papel de horno.
  7. Repetimos el proceso con el otro tronco de merengue.
Horneamos.
  1. Precalentamos el horno a 70ºC con calor arriba y abajo.
  2. Espolvoreamos avellanas molidas sobre el merengue.
    Tronco de merengue con crema de avellanas
  3. Colocamos en el horno a media altura y dejamos durante 4 horas.
  4. Cuando lleva alrededor de 3 horas, en mi caso, retiré los cilindros de cartón, el papel de horno y dejé en el horno durante otra hora más para favorecer el secado interior.
  5. Para retirar el cartón y el papel, debéis deslizar con mucho cuidado y este saldrá solo.
  6. Antes de apagar el horno, comprobad que el merengue está completamente seco.
  7. Sacamos y dejamos reposar en la propia bandeja hasta el día siguiente y a temperatura ambiente. Si hace mucha humedad, mantenerlos en el interior del horno.
Preparamos el Swiss Meringue Buttercream de avellanas.
  1. En un bol resistente al calor, añadimos las claras junto con el azúcar.
  2. Colocamos sobre un cazo con agua al baño María a calor medio bajo. Moviendo con unas varillas, dejaremos hasta que las claras alcancen los 74ºC. Para ello nos ayudaremos de un termómetro digital.
  3. Retiramos del calor, volcamos las claras en el bol de la KitchenAid o una batidora con varillas y batimos a velocidad medio alta hasta obtener un merengue firme y brillante.
  4. Una vez que tengamos el merengue firme, comenzamos a añadir la mantequilla cortada a cuadrados poco a poco y a la vez que la batidora sigue trabajando.
  5. Una vez que tengamos toda la mantequilla añadida, subimos un poco la velocidad y terminamos de montar.
  6. Paramos, bajamos la crema con ayuda de una espátula y añadimos el Frangelico junto con la Nutella®.
  7. Batimos de nuevo a velocidad alta hasta que los ingredientes se integren por completo.
  8. Introducimos el Swiss Meringue Buttercream dentro de una manga pastelera con boquilla rizada. En mi caso he utilizado la 6B de Wilton.
Rellenamos y decoramos.
  1. Rellenamos el interior de los troncos con el Swiss Meringue Buttercream.
  2. Terminamos de decorar el exterior con algunas avellanas. Nos ayudaremos con un poco de crema para pegarlas en la superficie.
  3. Decoramos con pan de oro ayudándonos de unas pinzas y espolvoreamos con polvo dorado comestible.
  4. Servimos enseguida.
    Tronco de merengue con crema de avellanas

Notas

  • Para que el merengue se conserve en perfecto estado, debemos secarlo muy bien en el horno. Puede que el tiempo varíe en vuestros hornos, observar cómo evolucionan.
  • Si secamos muy bien el merengue, podemos prepararlo con antelación o incluso conservarlo (sin rellenar) durante varios días.
  • El merengue se puede aromatizar con un poco de vainilla. En ese caso, deberéis añadir el extracto o esencia una vez que tengáis el merengue listo. Añadís el aroma y batís de nuevo durante unos segundos para distribuirlo de manera homogénea.
  • Podéis utilizar el fruto seco que deseéis; avellanas, nueces, almendras, anacardos... Incluso en el relleno. Aderezar la crema con unos frutos secos caramelizados... Una maravilla.
  • El relleno puede ser de lo que más os guste. En mi caso he realizado un Swiss Meringue Buttercream de avellanas, pero podéis hacerlo de otros sabores, utilizar nata montada, nata con cacao, helado, frutas...
    tTronco de merengue con crema de avellanas

Este Tronco de merengue con crema de avellanas es un postre perfecto para los que les guste el merengue y los dulces diferentes. He de reconocer que llevaba tiempo queriendo hacerlo, me resultaba muy atractivo y llamativo! El merengue dispuesto de ese modo, seco, con una crema en el interior... Estaba deseando ponerlo en práctica.

En casa nos ha gustado mucho, aunque he de reconocer que es un dulce contundente. Ni de broma puedes comerte todo el tronco. ¡Es para repartir entre muchos! De hecho creo que es un postre perfecto para compartir en el centro de la mesa. Romper el merengue y disfrutar de ambas texturas.

En verano ya tengo pensado hacer alguna cosa con helado y otra con frutas. Me ha parecido realmente fantástico para presentar el postre.

Os deseo que tengáis un maravilloso fin de semana, ¡nos vemos el lunes!

Un abrazo,
Eva

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