Pestiños rellenos de dulce de batata

Eva 17 mayo, 2012

Buenos días apreciad@s lectores, hoy os traigo una receta que podemos decir es herencia familiar. Era una receta que hacía mi abuela, de ahí paso a mi madre y ahora ha llegado a mi.
Se trata de  una receta muy tradicional, solo que algo personalizada por nuestra generación y para mí es de un sabor espectacular. Es un dulce típico de Andalucía con una variante en el relleno. Pestiños rellenos de dulce de batata.

El ingrediente que hace que sea especial y particular es la batata. Actualmente no es temporada, ya que solemos encontrarla con facilidad en los meses de invierno, pero como en nuestra casa es muy consumida ya que nos encanta, procuro hervir batata y después congelarla así podemos degustarla o añadirla en nuestras recetas siempre que queramos.

Además he de comunicaros que con esta receta participo en el concurso  que ha organizado Pam de “Cocina con Uno de Dos”con motivo de su 3er aniversario y en el cual estoy encantada de poder hacerlo. Tan solo has de utilizar dos ingredientes básicos en nuestra cocina, harina y aceite.

Saludos,
Mrs Hudson

Ingredientes para la masa:

  • 1 kg de harina
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • 250 gr de azúcar
  • 1 cáscara de limón
  • 1/2  vaso de vino blanco
  • 1/2 vaso de anís Cazalla (en su defecto podemos utilizar otro anís)
  • zumo de naranja, 1/2 vaso
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de ajonjolí
  • 1 cucharada de semillas de matalahúva o anís

Relleno de dulce de batata:

  • 750 gr batata
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de ajonjolí tostado
  • 2 clavos molidos
  • ralladura de un limón
  • 14 cucharadas de azúcar

Elaboración:

  1. Hervimos la batata hasta que observemos que está blandita pero que no se deshace. Reservamos.
  2. En una sartén disponemos el aceite de oliva con la cáscara de un limón (esto le quitará el sabor de aceite crudo y le dará un aroma agradable), cuando haya tomado temperatura echamos el ajonjolí y el anís y lo tostamos ligeramente. Apartamos del fuego y dejamos enfriar.
  1. Por otro lado, en un bol amplio, incorporamos la harina junto con el vino blanco, el anís, el zumo de naranja, el huevo y el azúcar. Mezclamos bien hasta homogeneizar los ingredientes.
  2. Añadimos el aceite (con el ajonjolí y el anís tostado) y unificamos los ingredientes. Tenemos que trabajar la masa bien así nos quedará elástica y a la hora de freírlos quedarán crujientes. Obtendremos una masa que no se pegue a las manos, podéis añadir algo más de harina cuando la estéis trabajando si observáis que aún se os pega a los dedos.
  3. Una vez que hayamos trabajado la masa, hacemos una bola y cubrimos con un paño dejándola reposar 1/2 hora.

Mientras preparamos el dulce de batata.

  1. Trituramos o batimos la batata hervida que teníamos reservada. La incorporamos en un bol.
  2. En una sartén tostamos el ajonjolí junto con el clavo previamente machacado en un mortero. El ajonjolí tiende a saltar cuando se tuesta, por lo que es mejor que tapéis la sartén que estáis utilizando.
  3. Añadimos a la batata la ralladura de un limón, el ajonjolí y el clavo tostado, la canela y el azúcar (este último puede variar en gustos, a medida que añadís el azúcar podéis ir probando hasta obtener el punto exacto de dulzor que os gusta). Removemos para incorporar bien todos los ingredientes.

Pasamos a preparar los pestiños rellenos.

  1. Cogemos una bola de masa no muy grande y la extendemos con un rodillo hasta tener el grosor de una moneda aproximadamente (si la masa tiene mucho grosor nos quedará cruda a la hora de freírla).
  2. Disponemos una cucharadita de dulce de batata en el centro y cerramos para que nos quede una especie de «empanadilla». Repetimos la operación con toda la mas y relleno.
  1. Preparamos una sartén amplia con aceite de oliva y la ponemos al fuego. Preparamos también un plato grande con azúcar y una fuente para ir dejando los pestiños hechos.
  2. Una vez que haya tomado temperatura el aceite pasamos a freír los pestiños hasta que tomen un color dorado.
  3. Según los sacamos y escurrimos los pasamos por el azúcar y de aquí a la fuente.
  4. Repetimos el proceso con todos los pestiños.

Una vez que hayáis terminado, a pesar de todo el trabajo, al probarlos observaréis que ¡ha merecido la pena!

¡Deseo que los disfrutéis!

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