Tarta Alicia en el País de las Maravillas

Tarta Alicia en el País de las Maravillas

Eva 11 septiembre, 2020
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Hace unas semanas fue el cumpleaños de mi hermana y le hicimos un cumpleaños temático. En mi familia solemos hacerlo siempre, preparar cumples de distintas temáticas y a gusto del «cumpleañero». Debo reconocer que me encanta preparar cosas así, disfruto muchísimo (al igual que disfrazarme) y no me preocupa nada sobre lo que vaya a ser la fiesta, me amoldo a todo, jajajaja.Hace un par de años se lo hicimos sobre zombies (que también le encantan) y su tarta era una mezcla de zombie y pop (en la foto faltan unos toppers que le hice estilo pin up). Bueno, que me lío, este año le preparé esta Tarta de Alicia en el País de las Maravillas. Es de sus películas preferidas, junto con sus libros. Pero no los de Disney, sino los de Lewis Carroll.

Debo reconocer que pensé en un millón de opciones a la hora de llevar a cabo la tarta. Algo que tenía en mi contra era que no me puse con demasiada antelación para diseñarla, de modo que muchas cosas que me hubiera gustado hacer, se quedaron en mi mente. Aún así, tardé 4 días en hacer la tarta. En el proceso de elaboración veréis que os detallo 3, pero se me juntaron muchas más cosas y tuve que repartir los procesos un poco más.

Tarta Alicia en el País de las Maravillas
Dando forma a la tarta de Alicia en el País de las Maravillas.

Seguramente al ver la tarta penséis que hay muchas otras alternativas para hacer las decoraciones, y estoy de acuerdo. Pero hay dos cosas que debía tener en mente para llevarla a cabo:

  • A mi hermana le gusta Lewis Carroll
  • Sus personajes preferidos de la película

Con estas dos opciones, reducimos mucho el margen de selección. Para empezar, todo aquello orientado en Disney, se nos va lejos… Por otro lado, debía centrarme en sus personajes preferidos. Que no os vais a creer cuales son. ¡Los Naipes! Sí, eso es, las cartas locas que se empeñan en pintar las rosas blancas del jardín la Reina de Corazones de color carmín. ¡Seguro que nunca lo hubiérais imaginado! También le gusta Alicia y el conejo blanco, pero los naipes le gustan más.

De modo que, como ya supondréis, me centré en esa escena de la película; naipes y rosales pintados.

tarta_Alicia_2Tarta Alicia en el País de las Maravillas
¿Cómo hacer la decoración de la tarta?

Pensé mucho en cómo hacer la decoración de la tarta de Alicia en el País de las Maravillas. Se me ocurrieron muchas maneras de llevarla a cabo, pero era domingo por la noche y debía estar lista y montada para el siguiente sábado.

Se me ocurrió hacer toda la decoración de la tarta con galletas. Lo bueno de estas es que son muy fáciles de hacer y son muy versátiles a la hora de decorarlas. Yo opté por una «vía rápida», que era decorarlas con glasa real. Lo bueno de la glasa es que no solo te permite crear formar y volúmenes, dependiendo de la consistencia que utilicemos, sino que también nos deja dibujar sobre ella.

¿Qué más se puede pedir? Esta parte la tenía casi solucionada.

Digo casi porque tuve que comprar cortadores de teteras, tazas, rectángulos… Además de un preparado de glasa real. Sé que podía haberla hecho con albúmina, pero me parecía una gran idea (y fácil) usar este preparado teniendo en cuenta el tiempo. No me juzguéis 😀

Una vez que tenía el exterior pensado, además de la capa exterior que recubriría la tarta, tuve que valorar cómo hacer el interior. Igual pensáis que esta parte no es tan complicada. Pero me juntaba con que era agosto, con su consecuente calor mortal, y que a mi hermana no le gusta ningún tipo de relleno que lleve chocolate… Sí, lo sé, no parecemos hermanas, pero lo somos.

Tarta Alicia en el País de las Maravillas
El interior de la tarta.

No quería hacer un interior monocolor, de modo que decidí hacer algo similar a lo que hice con la Tarta Circo del Terror. Simular un ajedrez con capas de bizcocho. En esta ocasión la tarta tenía un diámetro ligeramente superior (5 cm) de modo que los cortes no eran tan perfectos en tamaño con respecto a la tarta en la que me basé.

El relleno tenía que soportar una temperatura elevada, al igual que el exterior, y gustarle… claro. Puesto que adora el queso, usé el relleno de crema de mascarpone que os dejé en la Tarta Kanagawa (y alguna que otra receta que tengo en el blog). Ya tenía todo pensado y organizado, solo me quedaba llevarlo a cabo. Además de organizar y comprar las cosas para la fiesta. Debo decir que tuve mucha ayuda en esta parte, de otro modo hubiera sido imposible 😉

Si tuviera que quedarme con alguna frase de la película, sin lugar a dudas sería esta del Sombrero Loco; «Y cuando termines de hablar, mmm, te callas«. Jajajaja. Hay muchas que me encantan, pero esa… ¡Es genialísima! Al igual que toda la escena de la hora del té con el Sombrerero Loco… Tanto sinsentido me parece ¡maravilloso!

Receta Tarta Alicia en el País de las Maravilla

Ingredientes para una tarta de 20 cm de diámetro

PARA EL BIZCOCHO DE PLÁTANO Y CHOCOLATE:

  • 270 g de harina floja de repostería
  • 32 g de cacao en polvo
  • 210 g de azúcar
  • 3 huevos L
  • 152 g de crème fraîche
  • 135 g de mantequilla fundida y enfriada
  • 1 plátano maduro, 85 g aproximadamente
  • 8 g de levadura química, impulsor
  • pizca de sal

PARA EL BIZCOCHO DE VAINILLA:

  • 300 g de harina floja de repostería
  • 180 g de azúcar
  • 225 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 225 g de claras (3 huevos L, aproximadamente)
  • 180 g de leche entera
  • 14 g de impulsor o levadura química
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • pizca de sal

PARA EL ALMÍBAR DE RON:

  • 200 g de agua
  • 200 g de azúcar
  • ron al gusto

PARA LA CREMA DE MASCARPONE:

  • 400 g de crema de mascarpone
  • 400 g de nata líquida para montar
  • 105 g de azúcar glas
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla

PARA EL SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE VAINILLA:

  • 150 g de claras
  • 285 g de azúcar
  • 375 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

PARA LAS GALLETAS DE VAINILLA:

  • 250 g de harina floja de repostería
  • 160 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 80 g de azúcar glas
  • 6 g de levadura química o impulsor
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • pizca de sal

PARA LA GLASA REAL:

  • 625 g preparado glasa real (Royal Icing)
  • 83 g de agua
  • más agua para ajustar consistencia deseada
  • colorante en pasta verde y rojo

PARA DECORAR LAS GALLETAS:

  • rotuladores comestibles, rojo y negro
  • sprinkles redondos dorados

Elaboración

PRIMER DÍA

Preparamos las galletas de vainilla.
  1. En un bol mediano tamizamos la harina junto con el azúcar glas, la levadura química y la sal. Reservamos.
  2. En un bol amplio, puede ser a mano o en una amasadora, batimos la mantequilla con ayuda de la pala hasta blanquearla.
  3. Sin dejar de batir, añadimos poco a poco el azúcar glas hasta obtener una mezcla homogénea.
  4. Añadimos la vainilla y mezclamos de nuevo.
  5. Finalmente incorporamos poco a poco la harina hasta conseguir una mezcla homogénea y sin restos de grumos.
  6. Sacamos la masa del bol y procedemos a estirarla.
Estiramos la masa de galleta.
  1. Lo haremos entre dos láminas de teflón o papeles de horno, de este modo evitaremos que la masa se adhiera a la superficie de trabajo y se nos rompa al levantarla. Utilizaremos un rodillo de guías dando un grosor de 6 mm.
  2. Introducimos en el frigorífico y dejamos un mínimo de 2 horas. Cuanto más fría y dura esté la masa, más limpios y perfectos serán los cortes.
  3. Pasado ese tiempo sacamos del frío y procedemos a cortar las galletas con cortadores. En mi caso he utilizado uno de corazón para hacer los rosales, una tetera, una taza de té, un cortador redondo para hacer relojes y distintos tamaños rectangulares para hacer los naipes.
  4. Colocamos en una bandeja forrada con teflón o papel de horno.
  5. Una vez que tengamos las galletas cortadas guardamos en el frigorífico durante 1 hora.
  6. Podemos volver a unir los retales de masa, estirarlos y dejarlos en el congelador durante unos 30 minutos para poder cortar más galletas.
Horneamos.
  1. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
  2. Horneamos durante 8 minutos.
  3. Sacamos y dejamos enfriar por completo antes de manipularla. Os recomiendo hornearlas el día anterior a decorarlas para favorecer que sequen bien.
Preparamos la masa del bizcocho de chocolate y plátano.
  1. Precalentamos el horno a 160ºC con calor arriba y abajo.
  2. Engrasamos y forramos con papel de horno un  molde Push-Pan de 20 cm de diámetro. Reservamos.
  3. En un bol tamizamos la harina junto con el cacao en polvo, la levadura química y la sal, mezclamos con ayuda de una espátula de silicona. Reservamos.
  4. Cortamos y majamos el plátano hasta hacer un puré.
  5. En el bol de la amasadora añadimos el azúcar junto con los huevos, batimos con las varillas a velocidad 1 hasta que monten.
  6. Añadimos el plátano majado junto con la crème fraîche, mezclamos de nuevo con las varillas hasta conseguir una mezcla homogénea.
  7. Cambiamos la varilla por la pala y añadimos la mezcla de harina. Lo haremos en tres tandas y esperando a añadir la siguiente cuando la primera se haya integrado. Es muy importante mezclar solo hasta que la harina se integre en la masa, no durante más tiempo porque compactaremos su textura.
  8. Por último añadimos la mantequilla fundida en un hilo fino y continuo a la vez que mezclamos.
  9. Vertemos la mezcla en el molde, golpeamos suavemente para asentar la masa e introducimos en el horno durante 70-75 minutos o hasta que insertando un palillo en el centro, este salga limpio.
  10. Sacamos, dejamos reposar durante 5 minutos, desmoldamos y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
  11. Una vez que haya enfriado por completo, lo envolvemos en film y refrigeramos hasta el día siguiente.
Preparamos el bizcocho de vainilla.
  1. Precalentamos el horno a 160ºC con calor arriba y abajo.
  2. Engrasamos con mantequilla y espolvoreamos con harina, retirando el exceso, un molde Push-Pan de 20 cm de diámetro, reservamos.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura química y la sal. Reservamos.
  4. En un bol añadimos las claras junto con la vainilla y la leche, batimos con ayuda de unas varillas hasta homogeneizar la mezcla.
  5. En el bol de la KA o de una amasadora, añadimos la mantequilla junto con el azúcar. Batimos con la pala, a velocidad media, hasta lograr una textura cremosa, aireada y blanca.
  6. Comenzamos a integrar los ingredientes secos alternándolos con los líquidos.
  7. Añadimos 1/3 de la mezcla de claras y batimos a la velocidad más baja durante unos segundos. Paramos, bajamos la mezcla de los lados y añadimos 1/3 más de la mezcla de ingredientes secos. Volvemos a batir a velocidad baja durante unos segundos.
  8. Repetimos el mismo proceso con el resto de mezcla de claras y mezcla de ingredientes secos. Mezclamos a velocidad baja solo hasta homogeneizar la mezcla.
  9. Vertemos la mezcla en el molde e introducimos en el horno a media altura.
  10. Horneamos durante 70-75 minutos o hasta que pinchando con un palillo, este salga limpio.
  11. Sacamos y dejamos reposar 5 minutos en el molde.
  12. Desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
  13. Una vez que esté completamente frío, envolvemos en film de plástico y refrigeramos hasta el día siguiente.
Preparamos el almíbar.
  1. Añadimos el azúcar junto con el agua en un cazo. Colocamos a calor medio y dejamos que llegue a ebullición. El azúcar deberá haberse disuelto por completo.
  2. Una vez que rompa a hervir, apagamos el fuego y dejamos que enfríe por completo.
  3. Introducimos el almíbar en un biberón con ayuda de un embudo junto con el ron, al gusto.
  4. Agitamos para combinarlo bien.
  5. Reservamos a temperatura ambiente.

SEGUNDO DÍA

Preparamos la crema de nata y mascarpone.
  • La nata debe estar al menos 24 horas en el frío
  • El bol donde montemos la nata debe estar frío. Os recomiendo utilizar uno de aluminio e introducirlo en el congelador 20 minutos antes de disponernos a montar la nata.
  1. Vertemos la nata en el bol frío junto con el queso mascarpone y comenzamos a montar con unas varillas eléctricas a velocidad 1.
  2. Una vez que comience a tomar cuerpo, añadimos el azúcar poco a poco y sin dejar de batir. Aumentaremos la velocidad de manera gradual pero sin llegar nunca a la máxima. Lo ideal es una velocidad media.
  3. Antes de que termine de montar del todo, añadimos la vainilla y batimos hasta que obtengamos una crema con mucho cuerpo. Cuidado de no sobre batirla o haremos mantequilla…
  4. Cubrimos el bol con film y refrigeramos hasta el momento que vayamos a utilizarla.
Preparamos el Swiss Meringue Buttercream de vainilla.
  1. En un bol resistente al calor, añadimos las claras junto con el azúcar.
  2. Colocamos sobre un cazo con agua al baño María a calor medio bajo. Moviendo con unas varillas, dejaremos hasta que las claras alcancen los 74ºC. Para ello nos ayudaremos de un termómetro digital.
  3. Retiramos del calor, volcamos las claras en el bol de la KitchenAid o una batidora con varillas y batimos a velocidad medio alta hasta obtener un merengue firme y brillante.
  4. Una vez que tengamos el merengue firme, comenzamos a añadir la mantequilla cortada a cuadrados poco a poco y a la vez que la batidora sigue trabajando.
  5. Una vez que tengamos toda la mantequilla añadida, subimos un poco la velocidad y terminamos de montar.
  6. Paramos, bajamos la crema con ayuda de una espátula y añadimos la vainilla.
  7. Batimos de nuevo a velocidad alta hasta que los ingredientes se integren por completo.
  8. Cubrimos con film y reservamos.
Cortamos los bizcochos.
  1. Con ayuda de una lira cortamos cada bizcocho en 3 partes iguales. En esta ocasión, os recomiendo empezar por abajo y, a partir de aquí, proceded a cortar las capas.
  2. Con ayuda de dos cortadores lisos, cortamos cada capa de bizcocho en 3 círculos de distinto tamaño. La idea es intercalar bizcocho de chocolate y plátano con bizcocho de vainilla.
  3. Una vez que tengamos todos los discos cortados y separados, procedemos a intercalarlos.
  4. Cogemos un disco grande de vainilla y colocamos en su interior un disco mediano de chocolate. Rellenamos el hueco central con un círculo de bizcocho de vainilla.
  5. Repetimos el mismo proceso con el resto de bizcochos.
  6. Envolvemos en film y refrigeramos durante 30 minutos.
Montamos la tarta.
  1. Colocamos en la base de nuestra base giratoria para tartas un antideslizante para fijar el disco para tartas.
  2. Ponemos el disco y una pequeña cantidad de crema de relleno sobre él, esto nos ayudará a fijar el bizcocho.
  3. Colocamos uno de los bizcochos bicolores y presionamos ligeramente. Aseguraos de colocar en la base un bizocho que tenga la parte inferior de la base cocida, al igual de reservar el otro para colocarlo en la parte superior.
  4. Humedecemos, generosamente, con el almíbar de ron.
  5. Disponemos una capa de la crema de mascarpone y alisamos con ayuda de una pala.
  6. Colocamos otro bizcocho bicolor, este debe tener los colores colocados al contrario que el que pusimos con anterioridad, y presionamos ligeramente.
  7. Disponemos otra capa de crema de mascarpone y alisamos con ayuda de una pala.
  8. Repetimos este mismo proceso con el resto de bizcochos.
  9. Colocamos la última capa de bizcocho y lo haremos colocando la parte más dorada hacia arriba (lo mismo que hicimos en la base solo que este, estaba colocado hacia abajo). Presionamos con cuidado. Humedecemos con un poco de almíbar.
Cubrimos el exterior de la tarta con lo que nos sobra de relleno.
  1. Repartimos el restante de crema de mascarpone con una pala por toda la superficie de la tarta y retiramos el exceso ayudándonos de un alisador de bordes. Esta capa nos ayudará a “recoger” posibles migas del bizcocho que podrían salir a la superficie cuando la decoremos.
  2. Refrigeramos durante 30 minutos para que el exterior endurezca.
Cubrimos el exterior de la tarta con SMBC de vainilla.
  1. Repartimos el SMBC con una pala por toda la superficie de la tarta y retiramos el exceso ayudándonos de un alisador de bordes.
  2. Refrigeramos durante 30 minutos para que el SMBC endurezca.
  3. Sacamos del frío, disponemos otra capa de SBMC, alisamos retirando el exceso.
  4. Refrigeramos durante 30 minutos o bien hasta el día siguiente.
Preparamos la glasa real.
  1. Tamizamos 650 g de preparado de glasa real.
  2. Añadimos los 83 g de agua y mezclamos ligeramente con una espátula. De este modo evitaremos hacer una nube de polvo en la cocina. Con esta primera cantidad obtendremos la consistencia base/sólida de la glasa real.
  3. Mezclamos el preparado junto con el agua en la KitchenAid (con ayuda de la pala a velocidad 1) durante aproximadamente 7-8 minutos. Obtendremos una glasa blanca y homogénea.
  4. Para decorar las galletas, dependiendo de cómo las queramos decorar, debemos añadir un poco más de agua.
  5. En mi caso, para hacer los rosales, separé 200 g de glasa real y añadí el colorante junto con 1/2 cucharadita de agua. Con esta cantidad pude hacer las hojas y las rosas para 5 corazones. Para el resto de galletas fui añadiendo agua hasta lograr una consistencia fluida, pero que se mantuviera en la galleta. Por cada 200 g de glasa, añadí unas 3-4 cucharaditas de agua.
Decoramos las galletas.
  1. Para los rosales utilicé las boquillas 352 Wilton para las hojas y 199 Wilton para las rosas.
  2. Para el resto de galletas usé un biberón para disponer la glasa sobre ellas.
  3. Deja secar a temperatura ambiente durante 12 horas.

TERCER DÍA

Pintamos las galletas.
  1. Con ayuda de rotuladores comestibles, dibuja motivos florales en las tazas y teteras. Podemos decorar el asa de la tetera con un sprinkle dorado o de otro color si lo deseamos.
  2. Para los naipes, dibuja sobre las galletas tu combinación preferida; as de corazones, de picas, tres de diamantes... Os adelanto que a partir del número 4, dibujarlas se complican un poco. ¡Al menos en mi caso!
    Tarta Alicia en el País de las Maravillas
Decoramos la tarta.
  1. Para colocar las galletas en la tarta, dispondremos un poco de SMBC en la parte trasera de cada una de ellas. De ese modo favorecemos que queden bien sujetas a la tarta.
  2. Para hacer un pequeño castillo de naipes, también utilicé un poco de SMBC para unirlos. Una vez que refrigeréis la tarta, endurecerá y se mantendrá perfecta.
  3. Refrigeramos y sacamos 30 minutos antes de servir.
    Tarta Alicia en el País de las Maravillas

Notas tarta Alicia en el País de las Maravillas

  • Os recomiendo dejar las galletas horneada el día anterior. De ese modo enfriará por completo, mejorará su consistencia y secará perfectamente su superficie.
  • Podéis hacer la glasa de manera tradicional, con albúmina, o bien usar un preparado. En mi caso opté por la segunda opción.
  • Si queréis acelerar el proceso de secado de la glasa real, podéis usar un deshidratador de alimentos.
  • Para pintar las galletas he utilizado rotulares comestibles, pero podéis pintarlas con colorante en pasta o aerógrafo si lo deseáis.
    Tarta Alicia en el País de las Maravillas
  • Hice muchas más galletas de las que usé para decorar la tarta. Las metí en bolsas de propileno y las coloqué en la mesa junto con la tarta.
  • He utilizado un molde Push-Pan de 20 cm de diámetro.
  • El tiempo de cocción de cada bizcocho variará dependiendo del tamaño del molde que utilicéis.
  • La créme fraîche se puede sustituir por yogurt griego sin azúcar.
  • Para hacer capas con la misma cantidad de relleno, podemos dividir este en 6 partes iguales. Cinco de ellas para las capas de relleno y, la sexta, para el exterior.
  • Refrigerar el bizcocho durante toda la noche, ayuda a la hora de cortarlo con la lira porque no se desmigará o lo hará en menor proporción.
  • Seguir todos los pasos para obtener un buen SMBC.
  • Si nos sobra SMBC, podemos refrigerarlo durante 2 días o bien congelarlo durante 30 días. En este caso no nos va a sobrar.
  • La decoración puede ser totalmente a vuestra elección, en mi caso he elegido esta opción que espero que os guste.
  • Podemos conservarla refrigerada durante 2 días.
  • Lo ideal antes de consumirla es atemperarla durante un rato, dependerá de la temperatura exterior.
    Tarta Alicia en el País de las Maravillas

Al final el esfuerzo mereció la pena porque a mi hermana le encantó su Tarta de Alicia en el País de las Maravillas. Le gustó mucho y yo, por mi parte, feliz de verla. Y ¡de hacerla! Porque a pesar del estrés que tuve toda esa semana, disfruté mucho.

La verdad que no tenía muy claro cómo quedaría el resultado final, pero aún así decidí grabar todo el proceso por si acaso. Lo único que no puede verse en esta ocasión, es el momento en el que se corta la tarta. No iba a llevarle una tarta abierta, jajaja. Pero, me traje un trozo para que pudierais verlo, por supuesto.

¡Os deseo un maravilloso fin de semana!

Un abrazo,
Eva

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