Me estoy aficionando más de lo que yo pensaba a la elaboración de masas en casa. Sin duda son los resultados que estamos obteniendo.
El sabor magnífico, las texturas insuperables sin hablar de su esponjosidad, y en este caso la gran combinación de crujiente por fuera y tierno por dentro… He realizado varias recetas de masa de pizza antes de decidirme por una, y tras varias pruebas os dejo la que más nos ha gustado de todas. Tanto en sabor como en textura y color, es la que más ha gustado en casa y la que más se aproxima a mi masa “ideal”.

La palabra “pizza” que se utilizaba en el año 997 en la ciudad de Gaeta y posteriormente fue hallada en el pueblo Penne D’Abrazo en el 1195, procede de Alemania. En el antiguo alemán ”bizzopizzo”, Bissen en el idioma alemán actual, significaba “mordisco y trozo de pan”. En el S. XII “pizzo” se convierte en “pizza” e indica “un pequeño pan redondo y tierno”, típico de los pueblos lombardos.

El origen de la pizza más aceptado se sitúa en la antigua Italia, donde se acostumbraba hacer pan de forma circular y solían cortarlo en porciones como las pizzas actuales.

Los antiguos griegos cubrían el pan plano con aceite, hierbas aromáticas y queso y los romanos desarrollaron la “placenta”, un pan plano untado con queso y miel saborizado con hojas de laurel el cual horneaban sobre piedra.

Se han encontrado evidencias posteriores que datan del 79 d.C. en los restos de Pompeya cuyas excavaciones arqueológicas han sacado a la luz tiendas con una gran similitud a las pizzerías modernas.

La pizza moderna se desarrolló hacia el siglo XVII en la ciudad de Nápoles, lugar donde se hace referencia a los primeros orígenes de una especie de tarta con tomate. Fue en 1889 cuando se le agregó el queso.

Se dice que en la época del rey Fernando I de Borbón (1751-1825), la reina había prohibido la pizza en la corte, pero el rey a quien le fascinaba, burlaba la orden disfrazándose de plebeyo para visitar a escondidas un barrio pobre de Nápoles donde se preparaba esta comida. Con el tiempo confesó su gusto por la pizza y se convirtió en un gran éxito en toda Italia. Y no es de extrañar porque ingredientes tan básicos pueden sorprendernos gratamente.

En la receta que os traigo no veréis ni mozzarella, ni tomate, nada de orégano…lo mismo pensáis que sin ninguno de estos ingredientes puede decirse que no tiene mucho de pizza, pero creo que lo bueno de cocinar en casa es poder innovar y probar sabores realmente sorprendentes. Así que nuestra base de ingredientes serán pera (se que ultimamente la incorporo en todas las recetas, pero es que es realmente sorprendente el sabor que nos aporta!!), queso de cabra, pistachos y miel.
Sabores dulces y salados como estos, casan a la perfección en nuestro paladar…y si no, ya me lo diréis.

Saludos,
Mrs Hudson.

Continue reading