Tarta de queso y frambuesa

Eva 17 enero, 2013

Nos encontramos a mediados de semana y parece que va costando un poquito acabarla, con lo bien que se está en fin de semana!
Pues para verlo desde otra perspectiva hoy traigo una deliciosa tarta de queso, pero no una tarta de queso convencional…si no una que posse en su interior un exquisito corazón de frambuesas naturales. Una auténtica maravilla!
Lo que más me fascinó de esta tarta es su interior, el poder introducir esa capa de frutas que a primera vista parece que siempre ha estado ahí.
A medida que leemos la receta, vemos que no tiene demasiado misterio y que su elaboración es muy sencilla.
Lo bueno que presentando esta tarta, siempre podremos sorprender a la hora del postre.
En numerosas ocasiones os he traído recetas de cheesecakes y hasta el momento no os había contado nada de ellas, pero hoy sabremos algo más.
La tarta de queso remonta varios años atrás, ya en la antigua Grecia fue un plato muy popular.
El médico griego Aegimus, escribió un libro sobre el arte de hacer pasteles de queso “Catón el Viejo´s De Agri Cultura”. Desde entonces han variado mucho hasta la forma que conocemos hoy en día.
Fue en 1872, cuando William Lawrence, mientras buscaba una manera de recrear el queso blando, accidentalmente se le ocurrió una manera de hacer un “queso no madurado”, más pesado y cremoso.
En 1912, James Kraft desarrolló una forma de crema de queso pasteurizada, quien adquirió la marca Philadelphia en 1928.
Desde entonces comercializa quesos pasteurizados los cuales son los más utilizados para la elaboración de la tarta de queso o cheesecake.
La genialidad del azar por su afán en hacer que nos equivoquemos para obtener resultados tan sorprendentes, hace desear que dejemos todo en sus manos y dar rienda suelta a los posibles descubrimientos que en muchas ocasiones cambian el mundo de la gastronomía.
Espero que os animéis con ella y me contáis.

Saludos,
Mrs Hudson.

 

La receta la podemos disfrutar gracias a Gotowaniecieszy.

ingredientes:

para el bizcocho:

  • 3 huevos
  • 95 gr de harina para repostería
  • 125 gr de azúcar
  • 3 cucharadas de cacao en polvo tipo Valor (3 Tbsp)
  • 1/2 cucharadita de levadura (1/2 Tsp)
  • 2 cucharadas de aceite

para la gelatina de frambuesa:

  • 350 gr de frambuesas
  • 1 cucharada de azúcar (1 Tbsp)
  • 250 ml de agua hirviendo + 250 ml de agua fria
  • 1 sobre de gelatina de frambuesa

para la tarta de queso:

  • 500 gr de crema de queso
  • 200 gr de mascarpone
  • 200 gr de yogur natural azucarado
  • 120 gr de azúcar glass
  • 4 cucharaditas de gelatina neutra (4 Tsp)
  • 100 ml de agua hirviendo
  • frambuesas para decorar

elaboración:

Lo ideal para preparar la receta es utilizar un molde de 22 cm de diámetro y otro de 18 cm. En mi caso tengo varios moldes pero no de esos tamaños, por lo que he utilizado uno de 20 cm y otro de 12,5 cm de diámetro.

Comenzamos preparando la gelatina de frambuesa.

Preparamos un molde de 12,5 cm de diámetro aproximadamente y forramos con papel de film. Este nos ayudará a desmoldar la gelatina más facilmente. Reservamos.

En un vaso de batidora incorporamos las frambuesas junto con el azúcar, batimos hasta obtener un puré. Reservamos.

Preparamos la gelatina. Disponemos 250 ml de agua hirviendo y disolvemos el sobre de gelatina, mezclamos bien hasta disolver por completo.

Añadimos los 250 ml de agua fria y volvemos a mezclar muy bien hasta incorporar por completo. Añadimos el puré de frambuesas y volvemos a mezclar. Vertimos la mezcla en el molde e introducimos en el frigorífico hasta que esta cuaje, preferiblemente durante toda la noche.

Os sobrará un poco de gelatina si habéis utilizado un molde entre 12-13 cm de diámetro.

Preparamos el bizcocho.

Precalentamos el horno a 180º C con ambas placas. Forramos un molde con papel de horno previamente untado con mantequilla, he utilizado un molde de 20 cm de diámetro.

En un bol amplio incorporamos los huevos junto con el azúcar, batimos hasta blanquear. Incorporamos la harina unto con la levadura, el cacao en polvo y el aceite. Volvemos a mezclar con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea, tendremos cuidado de no dejar grumos.

Vertimos sobre el molde e introducimos en el horno durante 20 minutos aproximadamente. Antes de sacarlo comprobaremos pinchando con un palillo que este sale limpio.

Sacamos y dejamos enfriar completamente.

Para mi gusto el bizcocho queda demasiado alto por lo que le he retirado un poco de altura con un cortador-nivelador de tartas.

Si procedemos a hacer esta operación debemos esperar a que el bizcocho esté completamente frio, desmoldamos y cortamos. Observaréis que es un bizcocho muy flexible por lo tanto un poco delicado a la hora de cortar. Si usáis un molde más amplio este punto no será necesario.

Volvemos a introducir en el molde desmontable y cubrimos de nuevo las paredes con papel de horno, así será más sencillo desmoldar la tarta de queso.

Preparamos la tarta de queso.

En la Kitchen Aid (con la mariposa) o en un bol amplio si lo hacemos con varillas, incorporamos el mascarpone junto con la crema de queso, el azúcar glass y el yogur. Mezclamos a velocidad baja hasta homogeneizar completamente, obtendremos una textura muy cremosa.

Por otro lado preparamos 100 ml de agua hirviendo, añadimos la gelatina neutra y mezclamos bien hasta disolver completamente la gelatina. No ha de quedar ningún grumo.

Incorporamos a la mezcla de queso y volvemos a mezclar a velocidad baja hasta que se incorpore completamente, alrededor de 2 minutos.

Montamos la tarta.

Utilizaremos 1/3 para la base y 2/3 para el resto.

Con ayuda de una lengua disponemos crema de queso por la base del bizcocho, intentaremos dejarlo lo más liso posible.

Procedemos a desmoldar la gelatina. Abrimos el molde, sacamos y con mucho cuidado vamos retirando el film de la gelatina. Colocamos en el centro de la tarta y cubrimos los laterales y la superficie con el resto de la crema de queso. Alisamos la superficie en medida de lo posible.

Introducimos en el frigorífico hasta el día siguiente para asegurarnos que solidifica completamente.

Al día siguiente desmoldamos con cuidado y disponemos unas frambuesas por la superficie.

Una tarta fresca, ligera y preciosa.

Buen provecho!!

 

 

 

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