Buenos días, he vuelto a probar con los panes.
Qué delicia!! Se siente una gran satisfacción cuando entras en la cocina y percibes ese maravilloso olor…pero cuando miras el horno y ves que la masa que has introducido minutos antes, se ha transformado en un increíble pan…no hay palabras que puedan describir eso!
Por lo que he decidido tras hacer mi segundo pan, que hoy mismo me pongo a elaborar “masa madre”. No hay nada mejor que poder disfrutar cada día de panes hechos por nosotros mismos.
De este modo podré variar de los panes dulces e investigar con panes salados para acompañarnos en comida y cenas.
El pan de hoy es dulce, el dátil, fruto que obtenemos de las palmeras datileras y alimento básico para los países de Magreb, le aporta azúcar y una elevada cantidad de carbohidratos, hierro, potasio y fósforo además de una gran cantidad de vitaminas por lo que es muy nutritivo. En medicina era considerado un alimento muy beneficioso en casos de asma, bronquitis, catarros, dolor de estómago…
Gracias a la nuez, introducida en Europa antes de la  época romana y en el continente americano hacia el siglo XVII, también es rico en proteínas, vitaminas, aceites vegetales y ácidos grasos de omega 3, que le atribuye la capacidad de reducir el colesterol. Antiguamente se se consideraba que comer nueces fomentaba la inteligencia por la similitud en su forma con el cerebro humano. Actualmente, debido a sus valores nutricionales y no a su forma, se ha demostrado que así es.
Y por último el mango, de origen asiático, principalmente de la India, es un rico antioxidante especialmente por su alto contenido en vitamina A y un gran aliado anticancerígeno.
Por lo que con esta receta disfrutaremos de una pan revitalizador que nos ayudará a comenzar el día cargados de buena energía.

Saludos,
Mrs Hudson.

ingredientes:

  • 50 gr de nueces
  • 6 dátiles
  • 1 mango pequeño en su punto, si es grande usamos la mitad
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • 2 cucharadas de miel (se puede sustituir por Golden syrup, queda muy bien también)
  • 430 gr de harina normal
  • 70 gr de harina de fuerza
  • 30 gr de levadura prensada
  • 60 gr de azúcar moreno
  • 250 gr de leche templada
  • 80 gr de mantequilla
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 yema de huevo para pintar

elaboración:

Tamizamos la harina.

En un bol amplio desmenuzamos la levadura y le añadimos 1/3 del azúcar, 1/3 de harina y toda la leche templada. Mezclamos hasta unificar los ingredientes, cubrimos con un paño y dejamos fermentar 15 minutos.

Pasado este tiempo observaremos que la masa ha levado ligeramente. Fundimos la mantequilla y la incorporamos en un bol junto con los 2 huevos, el resto del azúcar, la sal, la miel y el jengibre. Mezclamos.

Preparamos el mango. En mi caso era un mango de gran tamaño, por lo que utilicé solo la mitad. Pelamos y deshuesamos el mango, trituramos haciéndolo puré.

Incorporamos la mezcla de huevos a la masa que hemos dejado fermentando previamente, junto con el puré de mango. Mezclamos y añadimos el resto de la harina.

Incorporamos esta mezcla a la masa que hemos dejado fermentando previamente, mezclamos y añadimos el resto de la harina.

Trabajamos la masa.La he amasado en la Kitchen Aid con el gancho durante 5 minutos a velocidad 2. Si lo hacemos manualmente nos tomará algo más tiempo. La textura es medio densa y muy pegajosa.

Llegados a este punto cubrimos el recipiente nuevamente con un paño y dejamos reposar 15 minutos.

Mientras preparamos el molde en el que lo vamos a hornear. Untamos las paredes de mantequilla y cubrimos con papel de horno (prefiero hacerlo de esta manera ya que es más fácil a la hora de desmoldar a la vez que más limpio).

Transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a 200ºC con ambas placas. Machacamos ligeramente las nueces y picamos a trocitos los dátiles.

Incorporamos las nueces y los dátiles a la masa, lo haremos en dos tandas. Mezclamos para dispersarlas uniformemente con ayuda de una espátula. Introducimos la masa en el molde y dejamos fermentar en el otros 15 minutos.

Quitamos la placa de arriba. Pintamos con la yema de huevo e introducimos en el horno durante 45 minutos aproximadamente en la parte baja del horno.

Observaréis que la masa sube mucho. Al sacarlo dejamos reposar 5 minutos y desmoldamos.

Este pan dulce será un fantástico acompañante en nuestros desayunos y meriendas, dando una pincelada rústica y exótica a la vez.

Qué aproveche!!

 

                        

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Eva

La cocina en general es un mundo que me apasiona. Poder combinar aromas, sabores y sorprender realizando una inesperada mezcla con ellos. Seguir la pista de intrigantes platos, hacían de cada receta un descubrimiento, una aventura, un viaje.
Si la cocina también es tu pasión, bienvenido a mi casa.

6 ComentariosDeja un comentario

  • Buenos días!!

    Has empezado con ¡Que delicia!, efectivamente ¡que delicia! este pan que has hecho.

    El mango es tan rico que mira para que utilizamos su nombre, para definir a un hombre buenorro como “Este chico está como un mango” jajajajajaja

    Bonitas fotos!!
    Erika

  • Uuuuau!! Pedazo pan!!! Me encanta!!! yo estoy obsesionada con mi maquinita nueva… la panificadora!!! Uuauu me encanta este pan!! Lo voy a hacer la semana que viene fijo!!! Que delicia por dios!!! Por cierto, a que te refieres con levadura prensada? Supongo que por la cantidad te refieres a las fresca? Por ejemplo la del cubito amarillo “levita”??

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