Galletas con marshmallows y caramelo salado

Eva 13 marzo, 2013

Buenas tardes, hoy vengo con ganas de compartir una merienda muy especial.
Se trata de un dulce que consta de galleta y gominola!!
Sí, habéis leido bien.

Pero no es una gominola cualquiera, es la mejor que existe sobre la faz de la tierra!!
Los marshmallows o nubes como las conocemos nosotros, son mis “chuches” preferidas, me parecen que quedan bien con casi todo y aquí tenemos un ejemplo.

La galleta no es una galleta común, en la anterior receta os comenté que jamás había probado galletas cuya masa constara mayormente de queso, bien pues como el resultado me pareció buenísimo he repetido esta receta pero dándole un toque más acorde. Ya que la cobertura es suficientemente dulce, lo he contrarrestado en la galleta y en su lugar lleva muy poca cantidad y parte de ella es azúcar moscabado.
Pero…¿qué hay en su interior? pues otra de mis debilidades…caramelo salado.
Si esta variedad nos os gusta, podéis realizarlo sin añadir la sal o sencillamente omitir este ingrediente si no os convence. Creo que el toque de sal hace que realce mucho más el sabor del caramelo, pero como ya sabéis vuestros paladares son los que mandan!
Como toque final, chocolate negro, porque el chocolate es una de las 7 maravillas del mundo…estoy casi segura de ello.

Os encantará su textura, su olor, su presencia…y sobretodo sabor. Espero que merendemos más veces juntos.

Saludos,
Mrs Hudson.

La receta es una adaptación de Bakers Royale.

ingredientes para 35-40 unidades:

para las galletas:

  • 47 gr de azúcar glass
  • 48 gr de azúcar moscabado
  • 100 gr de mantequilla
  • 100 gr de crema de queso
  • 1 cucharada de pasta de vainilla de Madagascar (1 Tbsp)
  • 280 gr de harina

Para los marshmallows:

  • 60 ml de agua
  • 60 ml de Corn Syrup
  • 143 gr de azúcar
  • 1 cucharada de gelatina en polvo (1 Tbsp)
  • 2 cucharadas de agua fría (2 Tbsp)
  • 2 claras de huevo a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (1 Tsp)

Para el caramelo salado:

  • 100 gr de azúcar blanco
  • 150 ml de nata líquida para montar
  • 20 gr de mantequilla
  • 1/4 cucharada de sal (opcional)

GLASEADO DE CHOCOLATE:

  • 250-300 gr de chocolate negro 70%
  • 2 cucharaditas de aceite de girasol (2 Tsp)

elaboración:

Comenzamos preparando las galletas.

En el bol de la Kitchen Aid o en un bol amplio si lo vamos a realizar a mano, incorporamos la mantequilla junto con la crema de queso y el azúcar glass y moscabado. Batimos a velocidad baja con ayuda de la mariposa o la pala hasta integrar completamente los ingredientes.

Incorporamos la pasta de vainilla y volvemos a mezclar.

Añadimos la harina en 2 tandas, batiendo tras cada adición. No incorporaremos la siguiente tanda hasta que la primera esté totalmente integrada.

Sacamos del bol y trabajamos 2 minutos manualmente, lo haremos rápido ya que con el calor de las manos se nos puede adherir con facilidad. Damos forma rectangular, cubrimos con film e introducimos en el frigorífico durante 30 minutos.

Precalentamos el horno a 165ºC con ambas placas.

Transcurrido ese tiempo sacamos del frio, espolvoreamos la superficie de trabajo con harina y estiramos con un rodillo. He dejado la masa con un grosor de 0,6 cm, si tenéis rodillo nivelador será la medida del segundo anillo.

Cortamos con un cortador redondo de 5 cm de diámetro. Colocamos en una bandeja de horno previamente forrada con una silpat o papel de horno.

Introducimos en el horno durante 10-12 minutos. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Mientras prepararemos el caramelo.

En un cazo incorporamos el azúcar y lo ponemos a fuego medio sin dejar de remover. Tenemos que tener cuidado de no sobrepasar el tiempo ya que si no el caramelo nos amargará.

Cuando obtengamos un color dorado o color caramelo incorporamos la nata, la mantequilla y la sal. Tened cuidado ya que el cambio de temperatura genera vapor que puede quemaros.

Bajamos a fuego bajo. Observaremos que se hace una especie de bola dura, no dejamos de remover hasta disolver completamente todos los ingredientes y que estos estén unificados sin grumos.

Pasamos a un cuenco para utilizarlo después o si nos sobra podemos guardarlo en un frasco y dejamos enfriar a temperatura ambiente y sin tapar.

Recomiendo dejar preparadas las galletas sobre una bandeja amplia forrada con papel de horno y sobre ellas dispuestas una pequeña cantidad de caramelo, ya que cuando elaboremos el marshmallow tendremos que trabajar rápido con el y no podremos pararnos a disponer sobre cada una de ellas el caramelo.

Preparamos el marshmallow.

En un cazo mediano incorporamos el agua junto con el Corn Syrup y el azúcar, ponemos a calor medio y dejamos hasta que llegue a ebullición. Sería muy útil que tuviéramos un termómetro de cocina ya que debe alcanzar los 120º C.

Mientras que llega a ebullición preparamos la gelatina.

A parte en un vaso incorporamos las 2 cucharadas de agua junto con la gelatina, dejamos a un lado.

Como aún no habrá llegado a hervir, vamos preparando las claras. Comenzamos montando a la velocidad más baja.

Una vez alcanzado este punto de hervor, retiramos el almíbar del fuego y añadimos la gelatina que teníamos en remojo. Disolvemos completamente.

Terminamos de montar las claras hasta obtener picos suaves, vertimos el almíbar y seguimos montando. Debemos obtener buena consistencia, ha de estar firme. Nos llevará alrededor de 8 minutos.

Añadimos la vainilla y batimos 30 segundos más.

Pasamos rápidamente a una manga pastelera ya que el marshmallow solidifica muy rápido y no podríamos trabajar con el.

Disponemos montoncitos sobre la galleta cubriendo el caramelo.

Nos sobrará alguna galleta, ya que esta medida no es exacta para todas las galletas, aunque también dependerá mucho de la cantidad de marshmallow que pongamos sobre ella.

Dejamos enfriar a temperatura ambiente durante 45 minutos aproximadamente. Cuando toquemos el marshmallow estará muy blando pero ya no se adherirá a los dedos.

Preparamos el glaseado de chocolate.

Fundimos el chocolate negro y le añadimos el aceite de girasol, este ayudará a que quede más ligero y cubra mejor, removemos muy bien para integrar.

Pasamos a bañar los marshmallows cubriéndolos enteros sin llegar a la galleta, repetimos el proceso con todos ellos.

Colocamos sobre una rejilla y dejamos endurecer la cobertura, podemos hacerlo a temperatura ambiente o bien en el frigorífico. De este último modo tardaremos menos tiempo, lo importante es tener suficiente espacio en ella.

Ya tenemos listo un bocado en el que combinamos galleta, una exquisita golosina y un dulce chocolate.

¿Quién puede resistirse?

Buen provecho!!

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