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Buenos días querid@s lectores, me encuentro repleta de energía, ¿será porque ya ha llegado la primavera?.
Hoy os traigo una maravillosa receta para celebrar la llegada de las flores. Este es un dulce que se originó en Francia en el siglo XIX por Marie-Antoine Carème un famoso chef de la corona francesa, primer estudioso europeo de las salsas de la cocina francesa, y que llega hoy en día a nuestros hogares. Su nombre en francés significa “relámpago”, se cree que por su forma y brillo.
Aquí son más popularmente conocidos como “pepitos” o “petisús”.
De cualquiera de estos nombres, sale un dulce exquisito que os invito a probar.

Saludos,
Mrs Hudson

Ingredientes para 24 unidades:

Para la masa choux:

  • 125 ml de leche
  • 125 ml de agua
  • 140 gr de harina
  • 115 gr de mantequilla
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • 4  huevos a temperatura ambiente (dependerá de nuestra masa)

 

Crema pastelera:

  • 250 ml de leche
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla o una vaina abierta en sentido longitudinal
  • 2 yemas de huevo
  • 60 gr de azúcar
  • 1 y 1/2 cucharadas de harina
  • 1 y 1/2 cucharadas de maicena

 

Glaseado de chocolate:

  • 75 gr de chocolate negro troceado
  • 75 gr de nata líquida para montar

 

Elaboración:

Comenzamos haciendo la crema pastelera.

En un cazo ponemos a hervir la leche con la vainilla hasta llevarla a ebullición.

Por otro lado, en un bol batimos las yemas junto con el azúcar, la maicena y la harina tamizadas. Removemos bien los ingredientes.

Una vez la leche haya hervido, incorporamos un poco (con la ayuda de un colador para evitar que se cuele nata o semillas de la vainilla) a la mezcla de yemas y mezclamos bien para intentar evitar grumos.

Incorporamos el resto de la leche y volvemos a mezclar bien.

Colocamos el cazo en el fuego para llevar nuevamente a ebullición sin dejar de remover.

Una vez llegue a hervir, dejamos durante 1 minuto más, siempre removiendo.

Retiramos del fuego y la extendemos sobre una bandeja para que se enfrie. Colocamos sobre ella film transparente para evitar que se forme encima una capa que le da aspecto de “costra”. Reservamos.

A continuación elaboramos la masa choux.

Precalentamos el horno a 180º C con ambas placas.

Disponemos un cazo con el agua, la leche, la 1/2 cucharadita de sal y azúcar y la mantequilla hasta llevar a ebullición.

Tamizamos la harina.

Una vez llegue a ebullición, retiramos del fuego y le incorporamos la harina de golpe. Removemos con un ritmo rápido y continuo.

Obtendremos una bola de masa que tendremos que desecar. Volvemos a colocar a medio fuego y sin dejar de remover.

Notaremos que la masa se agarra, la dejamos 2 minutos más sin dejar de remover.

El grado de secado de la masa hará depender  la cantidad de huevos que  admita, lo vemos a continuación.

Colocamos la masa en un bol amplio, y añadimos los 3 primeros huevos de uno en uno y removiendo muy bien después de cada adición,  para que se incorpore bien y que coja aire (influirá en lo que pueda subir la masa en el horno).

El último huevo lo batimos en un plato y vamos añadiendo según se encuentre la masa. Explico como debe de estar:

El punto ideal para  lo tendremos cuando introduzcamos un dedo en la masa, subimos con cuidado y al darle la vuelta para colocarlo en  posición vertical la masa hace un “gancho”

Es muy importante no pasarnos con la cantidad de huevo porque entonces la masa quedaría demasiado líquida y perdería la forma en la bandeja del horno.

Conclusión: no nos serviría

Si nos ocurriera esto, podemos utilizar esta masa para hacer buñuelos, ya que van fritos y no nos pierden la forma al incorporarlo en la sartén.

Por lo que incorporaremos pequeñas cantidades de huevo batido (removiendo siempre después de cada adición) hasta obtener el punto anterior nombrado.

Preparamos la manga pastelera con una boquilla de estrella abierta y disponemos la masa por la superficie de la bandeja. Hay que tener en cuenta que es una masa que crece, por lo que debemos dejar espacio entre cada éclair .

Introducimos en el horno.

Dejamos que transcurran 10 minutos (dependerá de nuestro horno, pueden oscilar entre los 10-12 minutos) o hasta que observemos que suflan (que suben), entonces abrimos la puerta del horno para que salga el vapor (3-4 segundos es suficiente) y volvemos a cerrar dejándolos 20 minutos más.

Veremos que toman un color dorado por la superficie.

Una vez transcurrido el tiempo, apagamos el horno y dejamos reposar en su interior con la puerta entreabierta de 5-10 minutos.

Preparamos la crema para rellenar los pasteles.

Incorporamos la crema en un bol y removemos para suavizarla.

Truco: Si la crema ha quedado demasiado sólida podéis aligerarla montando un poco de nata con una cucharada de azúcar e incorporarsela, removéis y obtendréis una crema más suave.

Introducimos la crema en la manga pastelera y pasamos a rellenar los éclairs. Es mejor si utilizáis una boquilla de relleno. Los podéis rellenar por la parte de abajo o por los laterales.

Una vez tengamos todos rellenos, pasamos a preparar el glaseado de chocolate.

Calentamos un poco la nata al fuego para que coja temperatura, retiramos. Incorporamos el chocolate troceado y removemos hasta disolverlo por completo.

Disponemos nuestros pasteles para bañarlos por la superficie… y ya los tenemos listos!!

Podemos dejarlos reposar un rato para que solidifique el chocolate o degustarlos recién hechos.

Bon appétit!!

P.D.: Aquí podéis dejar que vuestra imaginación os inunde de ideas deliciosas. Podéis hacer la crema con sabor a café, cacao, caramelo…helado! o podemos hacer los famosos bocaditos de nata o profiteroles, ya que es la misma masa.

La cobertura puede ser de miles de sabores o incluso glasa. Estoy segura que sorprenderéis con este dulce tan especial.

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Mrs. Hudson

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