Últimamente me encuentro sumida en el mundo de las cupcakes. Es la misma sensación que me envuelve cuando salgo al jardín y veo cuales de mis plantas han florecido. Cuando entro en la cocina pienso -¿Qué será lo que aflore hoy?-. Me parecen tan llamativas y dan juego a tantísima variación de sabores que casí es un vicio el retarte cada día a combinar y probar.
En esta ocasión me he decantado por un sabor ácido y otro muy dulce, por eso de que los polos opuestos se atraen. Probablemente el bizcocho no despierte sensaciones inimaginables en nuestros paladares, ya que estamos bastante acostumbrados, pero quizás la armonía que aporta el chocolate blanco nos hagan cambiar de opinión.

Ingredientes:

  • 280 gr de harina para repostería
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 285 gr de azúcar
  • 2 claras de huevo
  • 100 gr de queso cremoso
  • 67 gr de mantequilla derretida
  • 240 ml de suero de leche (si no teneís se puede sustituir por 240 ml de leche y una cucharadita de zumo de limón, dejáis reposar 5 minutos para que se corte)
  • 1 cucharadita de extracto de limón
  • el zumo de un limón y su ralladura

 

Glaseado:

  • 420 gr de azúcar glass
  • 200 gr de mantequilla sin sal
  • 100 gr de queso cremoso
  • 2 cucharadas de leche
  • 4 oz ( 115 gr ) de chocolate blanco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • chocolate blanco rallado

 

Elaboración:

Precalentamos el horno a 175ºC.

Exprimimos el zumo de limón y rallamos su cáscara, reservamos.

En un bol grande tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal, mezclamos y apartamos.

Disponemos en un bol el azúcar y las claras de huevo, batimos hasta que tenga una textura esponjosa.

Sin dejar de batir, añadimos la crema de queso, la mantequilla derretida y enfriada y el suero de leche, batimos la mezcla a velocidad media.

Incorporamos poco a poco la mezcla que teniamos reservada de harina y removemos en cada adición hasta que esté totalmente incorporado. Añadimos poco a poco el zumo de limón, junto con el extracto de limón y su ralladura, removemos para que se integren bien.

Preparamos la bandeja con sus cápsulas de papel y rellenamos 2/3 de su capacidad, introducimos en el horno durante 18-20 minutos o hasta que comprobemos que insertando un palillo este sale limpio. Dejamos reposar 5 minutos en la bandeja y posteriormente pasamos a una rejilla para dejar enfriar.

Preparamos el glaseado:

Damos un golpe de calor en el microondas al chocolate blanco, con cuidado que no se queme, reservamos.

En un bol disponemos la mantequilla a temperatura ambiente cortada a cuadraditos junto con la crema de queso fría y el azúcar glass tamizado, mezclamos hasta que los ingredientes esten integrados. Pasamos a batir con varillas a velocidad baja la mezcla hasta que muestre una textura ligera y cremosa. Subimos a velocidad media incorporando las 2 cucharadas de leche.

Añadimos el chocolate blanco derretido y el extracto de vainilla, mezclamos hasta incorporar los ingredientes.

Una vez los cupcakes se hayan enfriado podemos pasar a decorarlos. Ya solo nos basta coger la manga pastelera y rellenarla de nuestro glaseado de chocolate blanco….

Espolvoreamos con virutas de chocolate blanco y a disfrutar!!

PD: Las virutas de chocolate blanco podéis hacerlas con un pelador de patatas. Si queréis que se ricen, no debéis apretar el pelador sobre el chocolate, si no deslizarlo suavemente.

 

Contenido relacionado

Sobre el autor Ver todas las entradas Autor website

Eva

La cocina en general es un mundo que me apasiona. Poder combinar aromas, sabores y sorprender realizando una inesperada mezcla con ellos. Seguir la pista de intrigantes platos, hacían de cada receta un descubrimiento, una aventura, un viaje.
Si la cocina también es tu pasión, bienvenido a mi casa.

4 ComentariosDeja un comentario

    • Si que llevas razón Fer y toda la del mundo además.
      No te preocupes que para la próxima ocasión realizamos una cata y así dejamos la decisión del aprobado a vuestros paladares 😀

    • Hola Esther,

      Los glaseados de este tipo admiten colorantes sin problemas. Siempre he utilizado en pasta, nunca en gel, de moo que podría recomendarte esa opción. Aunque imagino que ambas irán bien 😉

      A ti!
      Saludos!!

Deja una respuesta

Tu email no será publicado. Campos obligatorios marcados con *