Recientemente os deje como elaborar el Angel Food Cake, hoy vengo con el “hermano malo” de este maravilloso pastel, el Devil´s Food Cake.

Es una versión del pastel original el cual surgió en el S. XX en Estados Unidos cuya receta impresa data de 1905. Encontramos su elaboración algo diferente, no necesita tantas claras, pero es igualmente muy esponjoso gracias al buttermilk, además  incluye una de las “7 tentaciones del mundo” , el chocolate.
Digo lo de las 7  tentaciones, porque al igual que maravillas, siempre tenemos que encontrar un lado opuesto y semejante y en este caso, muy tentador.

Igual os preguntáis ¿cual es la diferencia entre un pastel de chocolate normal y un Devil Food Cake?.
Pues tiene algunas características propias, se utiliza cacao en polvo en lugar de chocolate para dar sabor al bizcocho, además lleva mayor cantidad que en cualquier otra receta, otra nota distintiva son los matices de café.
También se distingue de otros pasteles por la poca cantidad de huevos que incluye entre sus ingredientes. Otra característica es la adicción de bicarbonato de sodio, este hace elevar el PH del pastel el cual produce que el chocolate tome un color caoba intenso. Además, este actua junto con los lácteos, en este caso el buttermilk, otorgándole una textura muy esponjosa el cual nos recuerda ya que está estrechamente relacionado con el “Red Velvet”. Hoy en día utilizamos colorantes para darle ese color rojo intenso. Antiguamente no era necesario, la reacción del vinagre con el buttermilk (suero de leche), tiende a revelar la pigmentación roja del cacao cuando se hornea.
Debemos tener en cuenta que el procesado del chocolate que utilizaban era el holandés.

Este se desarrolló a principios del S. XIX por el fabricante holandés de chocolates Coenraad Johannes van Houten, cuyo padre Casparus es el responsable del método de desarrollo de la eliminación de grasa en los granos de cacao por medio de la prensa hidráulica hacia 1828, formando la base para el cacao en polvo.
Este era más alcalino, modificaban su sabor reduciendo su acidez y volviéndolo más suave, además de una mejora de color.
Por lo que encontramos en estos dos tipos de pastel muchas semejanzas, a cual más delicioso…

El conjunto de hoy: un bizcocho de chocolate y un ligero aroma a café, riquísimo y muy esponjoso; el relleno, muy suave y con un toque que nos recuerda levemente a una mousse y como toque final un merengue suizo a la pimienta negra.
Pequeños toques de “maldad sana” que nos hacen disfrutar hasta sacarnos una sonrisa mientras lo degustamos.

Sed malos por un día!!

Saludos,
Mrs Hudson.

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Volvemos a los clásicos, a esos postres que sabemos que siempre nos darán buenos resultados. Fáciles, sencillos, llenos de sabores naturales y con los que disfrutamos mientras los elaboramos sintiendo como nos remontamos a otra época en la que con pocos ingredientes cautivaban incluso a los reyes.

Son postres que llevan grabado en su sabor la palabra “hogar”, aquellos que nacen desde el cariño y colman de felicidad nuestro paladar.

Hablamos de la “Tarte Tatin”, una variedad de tarta de manzana con una característica particular, está elaborada al revés.
Para su elaboración las manzanas son caramelizadas con azúcar y mantequilla y la parte superior, que pasará a ser la base una vez elaborada, puede variar según quien la realice.
Hay variedades con hojaldre, masa quebrada… en mi caso he preferido hacerla con una masa quebrada dulce.

Se dice que la “Tarte Tatin” fue creada por accidente en el “Hotel Tatin” en Lamotte-Beuvron, Francia en 1889, lugar del cual toma su nombre. El hotel era regentado por dos hermanas, Stéphanie Tatin y Caroline Tatin .

Un despiste de Stéphanie Tatin, quien estaba elaborando una tarta de manzana tradicional, hizo que se cocinaran las manzanas más de la cuenta sobre la mantequilla y el azúcar, y para no desperdiciarlas, colocó la masa encima y la horneó.
Después le dieron la vuelta con cuidado, y la sirvieron a los huéspedes del hotel.
Tuvo una maravillosa acogida por parte de estos.

Stéphanie horneó una tarta de manzana caramelizada al revés por error, dando lugar a esta variante tan conocida en la cocina francesa. Sin embargo, a pesar de la veracidad de esta historia el concepto de la “tartas boca abajo ” no era nueva.
MA Carême ya menciona “renversées gâteaux” adornado con manzanas de Rouen u otra fruta en su “Patissier Royal Parisien” (1841).

La tarta se convirtió en un plato de la casa del hotel Tatin. Los historiadores y los gourmets han argumentado si es una verdadera creación de las Demoiselles Tatin, o la marca de una versión mejorada de la “tarte Solognotte”, un plato tradicional de la región de Sologne que rodea Lamotte-Beuvron.

Se sugiere que, mientras que la tarta se convirtió en una especialidad del hotel Tatin, las hermanas no se propusieron crear un “plato”. Nunca escribieron un libro de cocina o publicaron su receta, ni siquiera la llamaron tarte Tatin.
Este reconocimiento fue otorgado a ellos por Curnonsky, el famoso autor y epicúreo francés, así como el restaurante de Maxim París después de la muerte de las hermanas.

Una de las leyendas dice que Louis Vaudable, el dueño de Maxim, un día de caza fue herido. Contó que solía cazar alrededor de Lamotte-Beuvron cuando era joven y allí descubrió un pequeño hotel dirigido por señoras mayores el cual tenía un postre maravilloso que aparecia en el menú con el nombre de “Tarte Solognote” .
Preguntó al personal de la cocina sobre su receta el cual dio una respuesta de rechazo.

Consiguió que le contrataran como jardinero. Tres días después, fue despedido al ver que apenas podía plantar una col, días que fueron suficientes para hacerse con los secretos de la cocina.
Se llevó la receta y la puso en su propio menú con el nombre de “Tarte des Demoiselles Tatin.”
En realidad, el Sr. Vaudable nació en 1902, y las hermanas se retiraron en 1906, las cuales murieron en 1911 y 1917, mientras que Maxim fue comprado por la familia Vaudable en 1932 lo cual niega la veracidad de la história.

Originariamente se elaboraba con manzana Reineta, pero ha evolucionado en cuanto a variedad ya que este tipo es muy quebradiza y no aguanta bien la forma, por eso se utilizan manzanas del tipo Golden, Granny Smith, Royal Gala, Fuji…
Hoy en día se elaboran muchas variedades a parte de la cláscia; de melocotón, piña, cebollas, tomates…cualquier ingrediente que quiera formar parte de esta deliciosa tarta será bien recibido.

Me encanta ver como grandes postres que han marcado una etapa en el mundo de la repostería, surgieron de pequeños errores. En el fondo tampoco va a estar tan mal que a veces nos confundamos, ni siquiera en la cocina…

Aquí os dejo esta maravillosa tarta la cual pensaréis al saborearla que ojalá todas las equivocaciones fueran tan espléndidas.
Espero que la disfrutéis.

Saludos,
Mrs Hudson.

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Aún no ha llegado el verano, pero prácticamente lo tenemos a la vuelta de la esquina! Por lo que hay que ir practicando recetas que nos ayuden a sobrellevar la época estival.
Aunque no os lo creáis, es la primera vez en mi vida que hago un helado, y no sería por falta de ganas. Pero me faltaba lo fundamental, la heladera.

En más de una ocasión me plantee el elaborar helado a mano, pero dudaba de si los resultados serían buenos, porque temía que se me cristalizara y que después de todo el trabajo y la cantidad de ingredientes terminara en cualquier sitio menos nuestro estómago.
Pero he debido de portarme bien porque me han regalado una!
Y claro, he tardado en hacer un helado el tiempo que tuvo que estar en el congelador, porque si lo pudiera haber hecho según la sacaba de la caja no lo hubiera dudado ni un momento!

Tenía cientos de miles de ideas en la cabeza, pero al final me decidí por este.
¿Recordáis qué os avise sobre las recetas chocolateadas?, pues aquí comienza un largo y delicioso camino.

El verdadero comienzo de este postre helado, tiene sus orígenes poco claros, ya que ha habido muchas modificaciones debida a los avances tecnológicos.
Pese a esto, si tomamos como referencia la presencia de bebidas heladas o enfriadas con hielo o nieve, se remontaría antes de la era cristiana.

En el año 400 a.C. en Persia se elaboraba un plato enfriado similar a un pudín o flan, elaborado con agua de rosas y cabello de angel, que se asemejaba a una mezcla de sorbete y pudín de arroz, el cual se servía a la realeza durante el verano.

Los persas dominaban la técnica de almacenar hielo dentro de grandes refrigeradores naturales, conocidos como “Yakhdan”. Estos almacenes mantenían el hielo recogido durante el invierno o traído de las montañas durante el verano. Trabajaban usando altos receptores de viento que mantenían el espacio de almacenado subterráneo a temperaturas frías.
El hielo era luego mezclado con azafrán, frutas y otros sabores variados.

Por otra parte se dice que el rey de Macedonia, Alejandro Magno y el emperador romano Nerón, enfriaban sus zumos de fruta y sus vinos con hielo o nieve traídos de las montañas por sus esclavos.

Pero la história no acaba aquí, aún queda mucho tiempo hasta que llegue de nuevo el frio, por lo que en las siguientes recetas os seguiré contando un poquito más acerca de este postre.
Por el momento, vamos con esta receta…

Un helado cremoso de naranja, con pedacitos de chocolate relleno de mousse de naranja (a un a riesgo de parecer redundante), acompañado de un salsa de esta misma fruta y para decorar nada de guindas, ni nata ni galleta de helado…mini donuts de brioche!!!

De este modo, al ser tan pequeños y no estar fritos, pues como que ayudamos a la línea a mantenerse como esta además de darle una alegría.
Últimamente hago en casa muchas pruebas con brioche, porque nos encanta, y para no cansarnos intento darle una forma diferente.
Esta, les ha encantado! No sabían por donde empezar, si meter la cuchara o comerse los mini donuts.
La combinación ha quedado muy rica y además bastante ligera, acompañado al sabor protagonista “la naranja”, de su inseparable amigo “el chocolate”.

Espero que os guste ya que es la primera vez que hago algo de este tipo, aunque no la última!!
Buen fin de semana!

Saludos,
Mr & Mrs Hudson.

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Tras un fin de semana muy ajetreado aunque fantástico, volvemos a la carga comenzando una nueva semana.
Como el tiempo ultimamente está que no sabemos ni lo que nos va a deparar en cuestión de pocas horas, pues quizás el postre de hoy no es de lo más acertado, ya que os tenía preparada una receta más bien orientada al buen tiempo…aunque tampoco nos pone ninguna inconveniente para disfrutarla sentaditos en el sofá con una mantita y una buena película.
Por lo que aquí si que podríamos decir aquello de – al mal tiempo, buena cara!! -.

Hoy traigo otra variante de Cheesecake, pero más sencilla aún! La única parte que tendremos que hornear será la base de brownie, ya que el relleno se encarga de dejárnoslo perfecto el frio en cuestión de unas horas.

¿Vamos a introducirle alguna variedad diferente? Claro que si!!

Para asegurar 100% que está hecha en casa, vamos a realizar unos sellos de chocolate “Homemade”.
Recientemente, Ibili me envió unos detalles magníficos por los que estoy realmente agradecida, entre ellos venían estos fantásticos sellos que en realidad son para estampar sus dibujos sobre galletas o pan.
Pero yo pensé que seguramente podrían dar mucho más de si, y así fue. Me vino a la cabeza la idea de esta cheesecake, de versión más veraniega e individual, solo que en lugar de encontrar en la parte superior la marca de galleta Oreo, encontrásemos la marca de estos sellos.
Tras alguna prueba, el resultado fue como me esperaba, por eso no he dudado en compartirlo con vosotros para que podáis disfrutarlo en casa también.

Muchas veces no caemos en la cuenta de la cantidad de posibilidades que nos ofrecen todos los objetos que tenemos en casa y forman parte de nuestra vida diaria. A partir de ahora también podremos hacer sellos en nuestros postres y “lacrar” en chocolate para dejar nuestra huella.
Antiguamente, el lacre se utilizaba para sellar cartas entre el S. XVI y XVII.
Su finalidad era dejar la impresión de los sellos sobre los documentos importantes, o crear un sello hermético de los contenedores en su mayoría con los escudos heráldicos de la familia.
A diferencia de hoy, que es utilizado principalmente con fines decorativos. Puesto que todo aquello que realizamos a mano y con cariño, que nos lleva tiempo y dedicación, se merece una marca personal y que mejor manera de dejar constancia de algo que ha salido de nuestro tiempo y esfuerzo que con estos sellos caseros.
Claro está, que nuestra imaginación no tiene límites y podemos crear nuestros propios sellos para dar un toque más personal a nuestros postres o dulces.
Esperamos que os guste y os animéis con ellas.

Saludos,
Mrs Hudson.

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¿Será por qué va llegando el buen tiempo?
¿Será por qué le he cogido el gusto a las texturas esponjosas?
o quizás…simplemente me niego a perder sabores tan tradicionales y clásicos como el de una tarta de manzana por pereza a encender el horno cuando llega el calor, o porque el cuerpo quiere elaboraciones más ligeras…

Todos, uno o el conjunto de varios, hicieron que el otro día por la tarde me viniera esta idea.
Según se me ocurrió, no tenía muy claro como hacer “físico” todo lo que invadia mi cabeza, pero finalmente pensé que lo mejor sería no complicarlo porque las cosas más simples son las que más nos complacen.

Existen muchas variantes de este tipo de tarta, en la que podemos encontrar la manzana troceada o en compota. Pueden colocarse directamente encima de la masa o sobre una base de crema.
Respecto a la masa también encontramos variaciones, algunas envuelven toda la fruta, como en la apple pie tradicional anglosajón, o que se elaboran al revés colocando la masa sobre la fruta para darle luego la vuelta, como en la Tarte Tatin de origen francés.
Se trata de una de las tartas de fruta más populares e internacionales.

Su origen es desconocido, es supuesto que apareció espontaneamente en los países de Europa donde existía una tradición de tartas con relleno y lugar donde se cultivaban manzanas.

En Inglaterra el libro de cocina “The Forme of Cury”, editado sobre 1390 por los cocineros de Ricardo II de Inglaterra, cita una receta de tarta de manzana llamada “tartys in applis”. Según esa receta los ingredientes a colocar en la masa son manzanas, peras, higos y uvas pasas.
El relleno se teñía con azafrán y se cubría la tarta con una oblea de masa.

A partir del siglo XVI se diseminó la receta a lo largo de las colonias inglesas y los colonos británicos, franceses y holandeses la llevaron al otro lado del Atlántico a países como Estados Unidos donde ya en el siglo XVII era ya un postre muy popular.
De aquí surgió el camino al actual “American apple pie”.

En Francia la receta de la tarta de manzana, aparece en 1651 en el libro “El cocinero francés” de François Pierre de La Varenne.
Las manzanas se cocían previamente con mantequilla, se perfumaba con “agua de flores” y se espolvoreaba azúcar antes de hornear.
La receta indicaba que se podía cubrir la tarta con tiras de masa.

En Holanda la tarta de manzana, “Appeltaart” en neerlandés, es probablemente igual de antigua y aparece en un óleo de 1626.
Tradicionalmente el relleno consta de manzanas y pasas perfumadas con zumo limón y canela, y la tarta está recubierta con tiras de masa entrecruzadas.

Nuestra opción de hoy varia bastante, pero en esencia mantiene sus principales aromas y sobretodo ingredientes como la manzana, caramelo y canela.

La base de bizcocho, es un clásico muy utilizado, no solo para formar la base de mousse si no que es el mismo tipo de bizcocho que se utiliza para la elaboración de un brazo de gitano. Muy sencillo de elaborar y con un tiempo de horneado que no llega a los 10 minutos, una base ideal en un tiempo record.
Solo que para este postre añadí parte del azúcar del tipo moscabado, para conseguir una tonalidad bronceada. Además de darle un ligero sabor a canela.

La mousse es de caramelo, muy sencilla, solo precisa que montemos nata y elaboremos una salsa de caramelo o toffe. Y para terminar una capa de manzanas caramelizadas…Un postre que se va ajustando a las temperaturas que nos esperan y con un sabor muy familiar para todos nosotros.
Deseamos que os guste y forme parte de vuestros postres veraniegos.

Saludos,
Mrs Hudson.

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Retomamos de nuevo la marcha tras una maravillosa semana sumidos en un cuento.
Hoy venimos con energía y dispuestos a endulzaros el día desde primera hora de la mañana.
El responsable de animar el primer día de la semana será esta Cheesecake de Cointreau y mousse de chocolate, una verdadera delicia y una terrible tentación…

Me enamore de esta receta en cuanto la vi, su presentación es sencilla y preciosa, no necesita mucho más para hacer que caigamos rendida a sus pies.
Lo único que he añadido algunos cambios que pensé que le vendrían bien.
En la base sustituí parte de crema de queso por crème fraîche, para añadir un poco de su sabor suave al igual que su textura y ligereza, y además elegí como compañero inseparable de la mousse, un ligero aroma a Cointreau…
El cheesecake por si solo ya es una auténtica maravilla, pero la cosa no queda ahí.

Cubrimos con una deliciosa mousse de chocolate, en mi caso me gusta mucho la proporción del 70%, es la que suelo utilizar normalmente.
La receta de la mousse, la cambié completamente de la original de la receta. Reduje la cantidad de huevo, azúcar (ya que considero que la base lleva suficiente gracias a la leche condensada), la cantidad de mantequilla y la de nata.

He realizado antes otras mousses y nunca había añadido mantequilla en ella, en esta ocasión lo hice para intentar igualar texturas, de modo que cuando nuestra cuchara recorriera su camino desde la mousse hacia la tarta de queso, encontrásemos el mismo tipo de textura y esponjosidad hasta el punto que pareciera solo una. Y así fue.
Por lo cual, al saborear esta mousse observaremos que es un poco más densa que una mousse normal.

El origen de la mousse remonta a un recetario del año 1755, “Les soupers de la cour” del cocinero francés Menon.
En el describía  3 tipos de mousses; de café, de chocolate y de azafrán, las cuales  se hacían con nata batida a la que se podía añadir claras de huevo.
Se servían en unos vasitos de plata o vidrio que recomendaba guardar en hielo un par de horas hasta el momento de consumirlas o en un recipiente de hojalata específico para este uso.
El término francés “mousse” significa “espuma”, la cual toma su nombre gracias a la textura de diminutas burbujas de aire que le confiere el merengue (según el tipo de mousse que elaboremos) y la nata montada.

Un postre que va siendo un buen aliado tras la sobremesa, ya que lo consumimos recién salido del frio que además cuenta con dos magníficos protagonistas, ¿podrás resistirte?…

Nosotros no pudimos…Deseamos que los disfrutéis!!

Saludos,
Mr & Mrs Hudson.

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CAPÍTULO   5  Y FINAL

Aún no puedo creer que ya haya pasado una semana…Han sido unos días maravillosos, en los que he podido compartir mis dulces grandes secretos. Por un lado estoy muy feliz por haberos conocido y haber formado parte de un pequeño espacio de tiempo en vuestros días, y por otro me apena un poco el que todo haya sido tan fugaz…

Por eso creo que la mejor manera de despedirme de vosotros es con una tarta que es una de las favoritas de mi abuela. Ella solía hacerla muy a menudo cuando era más joven, y jamás podré olvidar aquella imagen de ella colocándolas en la repisa de la ventana con sus guantes de horno bordados a mano…Incluso antes de entrar en casa, corriendo camino a la puerta por el jardín, reconocías su olor, ese aroma a manzana y canela. Adoraba ir a verla y que me recibiera con su amplia sonrisa, revestida de arrugas en las que podías leer todo lo que había aprendido a lo largo de su vida.

Como siempre me ha dicho mi madre:

- Lo que haces con amor y cariño eres capaz de transmitirlo a quien se lo das -.

Sé de quien lo aprendió y por eso me lo enseñó a mi. No hay mejor manera de corresponder a la gente que aprecias, que con cariño, por eso os he dejado lo mejor de mi en pequeñas porciones dulces, para alegraros cada día y sacaros una sonrisa cuando más lo necesitéis.

Ha sido un auténtico placer y un gran honor estar con vosotros todos estos días. A partir de hoy formáis parte de mi história y siempre tendréis un hueco en mi corazón.

Hasta siempre!

Caperucita Roja.

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Imagino que todos vosotros en alguna ocasión habréis probado el Angel Food Cake.
Es un tipo de bizcocho que bien podría decirse que es un pedacito de las nubes o que las hubiéramos hecho de algodón…su textura es maravillosa.
Creo que en toda la variedad de bizcochos que hay, es el más tierno y esponjoso con diferencia. Y no es de extrañar ya que la base de su elaboración son claras montadas.
De ahí que tome su nombre “Comida de  Angeles”.

Este tipo de bizcocho tiene su origen en América del Norte, el cual se hizo muy popular en el S. XIX. Solían tomarse en las comidas que se elaboraban tras los funerales.

En el libro “Porter’s New Southern Cookery Book, and Companion for Frugal and Economical” publicado en 1871 por ME Porter, se encuentra una receta de la cual deriva el pastel de angel.
Una receta similar aparece en 1881 en un libro escrito por Abby Fisher, la primera mujer negra americana y antigua esclava de Mobile, quien grabó sus recetas en un libro de cocina llamado “Lo que la señora Fisher sabe nada de cocina viejo Sur, sopas, encurtidos, conservas , Etc”. En su libro el pastel se llama “Pastel de Plata”.

Años más tarde en el libro “La cocina original Boston School Cook Book” por Mrs.DA Lincoln publicado en 1884, se encontraba una receta para “Angel Cake”, mencionando este nombre por primera vez.
En 1896 Fannie Merritt Farmer actualiza la versión del libro de cocina de “Boston School Cook”, en el cual utiliza la misma receta y le otorga al pastel el nombre que ha llegado a nuestros días “Angel Food Cake”.

Se conoce una variante de este pastel llamado “Devil Food Cake”, el cual está elaborado con chocolate.
Un punto diferente en el podemos elegir entre “el bien” o “el mal”.
De momento yo me quedo con “el bien” y os dejo esta variante con un relleno suave y una fruta tropical que nos llega desde el sur de China, la cual quizás no tomemos muy a menudo, los lichis.
Espero que so guste esta versión de “Comida de Angeles”, aunque tengo mis dudas de si será una prueba para valorar nuestra fuerza de voluntad, ya que después de saborearlo sientes que debe de ser pecado…
Pronto probaremos la versión contraria, hasta entonces espero que disfrutéis de esta.

Saludos,
Mrs Hudson.

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Volvemos con una combinación que voy a tener que clasificar como “mi gran adicción”.
Desde que probé las trufas de Guinness y chocolate, no he podido quitarme este increíble sabor de la cabeza…ni del paladar.
Me encantó!! Es un sabor realmente adictivo, lo que me llevó a hacer esta tarta que llevaba tiempo rondando en mi cabeza.

No es demasiado dulce por lo que no tomaremos una tarta que nos empalague, deja ese ligero amargor a cerveza negra, si te gusta este tipo de cerveza este punto es fundamental y es ahí donde te atrapará y ya no tendrás elección.
Por el contrario si no está en tu lista de gustos tampoco será un problema…sorprende su sabor muy positivamente! La base con ese punto salado es excepcional y para acompañar toda esta delicia un merengue italiano…qué más se puede pedir!!
El merengue le otorga un punto más dulce, por lo que si preferís podéis omitir esta parte o realizar un merengue con menor cantidad de azúcar de la que yo os dejo. Me gusta realizarlo de esta manera para poder modelarlo bien, ya que me parece visualmente más atractivo.
Pero como quien manda son nuestros gustos, en este paso lo realizaremos acorde con ellos.

Estoy encantada con esta cheesecake, de verdad que os la recomiendo.
También debo decir que mejora increíblemente de un día para otro, pero ayer me fue totalmente imposible resistirme…tuve que probarla para dar una valoración, y hoy me reitero en ella.
Espero que os guste tanto como me ha gustado a mi.
¡¡Qué paséis un buen día!!

Saludos,
Mrs Hudson.

 

 

 

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Ya estamos de puente, con un montón de días por delante para descansar, disfrutar de la familia, los amigos y para aquellos que les guste vivir el espíritu que rodea estos días, disfrutar de las distintas procesiones que encontramos en cada lugar. Nosotros también vamos a tomarnos unos días de descanso, pero no muchos!
Os dejaremos hasta que finalice el puente, pero no queríamos irnos sin dejaros una variación de un dulce que estos días está muy presente en nuestros hogares, las torrijas.
Normalmente son elaboradas con leche o vino, ambas una maravilla. Pero como ya sabemos que en la variedad está el gusto, pues hoy os dejo dos maneras más para elaborarlas que puedo decir que son una delicia también.
En mi caso he utilizado pan Challah para elaborarlas, porque me gustaba su sabor, su miga, consistencia y tenían un tamaño muy adecuado para hacerlas.
Pero podéis sustituirlo sin ningún problema por el pan que uséis normalmente para hacerlas. Como ya sabéis, las torrijas son tradicion en la época de Cuaresma y Semana Santa.

La torrija o torrejas, aparece documentada por primera vez en el siglo XV citada por Juan del Encina: “miel y muchos huevos para hacer torrejas”.
Al parecer se utilizaba como plato indicado para la recuperación de parturientas.
Las primeras recetas se remontan al Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611).
La torrija era a comienzos de siglo XX muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con vasos de vino (chatos).

Su asociación a la cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento de pan sobrante, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido aunque las familias elaboraban la misma cantidad.
Por lo que se podría decir que tienen un origen humilde.
Suelen consumirse con grandes cantidades de whisky durante el “domingo de resurrección” en algunas zonas del sur de Badajoz.
Existen múltiples variedades a la hora de elaborarlas, desde el tipo de pan, hasta las especias o frutas que utilizamos (canela, clavo, limón, naranja…) incluso la base principal para bañarlas como la leche, vino (en Málaga suelen utilizar moscatel) o incluso algún tipo de anís. Se pueden bañar en azúcar , miel o un almíbar elaborado por nosotros.
Las combinaciones con las que nos encontramos forman un gran abanico de posibilidades.

En Francia se prepara con similares características el “pain perdu” (pan perdido), solo que en lugar de freírse en aceite abundante se hace a la plancha, conociéndose en Reino Unido y países de habla inglesa como “French toast”.
En Portugal se preparan las “rabanadas”,de forma muy similar a la española. En Colombia, Chile y Ecuador se llaman “tostadas francesas”, en Guatemala se llaman “torrejas”, en la frontera norte de México “pan francés”…mucha diversidad para un mismo dulce.

Un dulce consumido en muchos lugares y adaptado a nuestras costumbres.
Ya que se nos ofrece gran variedad a la hora de disfrutarlas, aprovechemos esa posibilidad y hagámoslo para dar a conocer nuevas combinaciones a nuestro paladar. Os deseamos que tengáis un feliz puente y disfrutéis mucho en estos días.
Nos vemos a la vuelta!!

Saludos,
Mr & Mrs Hudson.

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