Recientemente os deje como elaborar el Angel Food Cake, hoy vengo con el “hermano malo” de este maravilloso pastel, el Devil´s Food Cake.
Es una versión del pastel original el cual surgió en el S. XX en Estados Unidos cuya receta impresa data de 1905. Encontramos su elaboración algo diferente, no necesita tantas claras, pero es igualmente muy esponjoso gracias al buttermilk, además incluye una de las “7 tentaciones del mundo” , el chocolate.
Digo lo de las 7 tentaciones, porque al igual que maravillas, siempre tenemos que encontrar un lado opuesto y semejante y en este caso, muy tentador.Igual os preguntáis ¿cual es la diferencia entre un pastel de chocolate normal y un Devil Food Cake?.
Pues tiene algunas características propias, se utiliza cacao en polvo en lugar de chocolate para dar sabor al bizcocho, además lleva mayor cantidad que en cualquier otra receta, otra nota distintiva son los matices de café.
También se distingue de otros pasteles por la poca cantidad de huevos que incluye entre sus ingredientes. Otra característica es la adicción de bicarbonato de sodio, este hace elevar el PH del pastel el cual produce que el chocolate tome un color caoba intenso. Además, este actua junto con los lácteos, en este caso el buttermilk, otorgándole una textura muy esponjosa el cual nos recuerda ya que está estrechamente relacionado con el “Red Velvet”. Hoy en día utilizamos colorantes para darle ese color rojo intenso. Antiguamente no era necesario, la reacción del vinagre con el buttermilk (suero de leche), tiende a revelar la pigmentación roja del cacao cuando se hornea.
Debemos tener en cuenta que el procesado del chocolate que utilizaban era el holandés.Este se desarrolló a principios del S. XIX por el fabricante holandés de chocolates Coenraad Johannes van Houten, cuyo padre Casparus es el responsable del método de desarrollo de la eliminación de grasa en los granos de cacao por medio de la prensa hidráulica hacia 1828, formando la base para el cacao en polvo.
Este era más alcalino, modificaban su sabor reduciendo su acidez y volviéndolo más suave, además de una mejora de color.
Por lo que encontramos en estos dos tipos de pastel muchas semejanzas, a cual más delicioso…El conjunto de hoy: un bizcocho de chocolate y un ligero aroma a café, riquísimo y muy esponjoso; el relleno, muy suave y con un toque que nos recuerda levemente a una mousse y como toque final un merengue suizo a la pimienta negra.
Pequeños toques de “maldad sana” que nos hacen disfrutar hasta sacarnos una sonrisa mientras lo degustamos.Sed malos por un día!!
Saludos,
Mrs Hudson.
Después de tantos días de descanso y ocio parece que cuesta un poco volver a la carga, cada vez se hace más de rogar el verano con esas deseadas vacaciones! A pesar de ser pocos días, reconfortan muchísimo. Por eso hoy vengo con unos bocaditos que harán que vuestro día vaya sobre ruedas!
Como he tenido muchos días he podido trastear de nuevo en la cocina, cosa que me encanta. No sé muy bien como, una mañana me llegó esta idea, la cual tuve que poner en marcha según se me ocurrió porque estaba deseando probarla!
Por lo que la receta de hoy es otra de esas “invenciones” que ha tenido buenos resultados.La receta de la masa de galleta con la que las he elaborado ya la conocéis. Esta masa la utilice para realizar las espirales de dátiles y arándanos rojos, me encantó tanto el sabor como la textura, es realmente una maravilla.
Donde he introducido la novedad es en el relleno.He elaborado una mermelada de pepino, se que la primera impresión que tendréis es… – ¿pero y eso está bueno?, ¿de pepino…? – .
Por muy raro que pueda sonar, creedme que está increíblemente deliciosa, además de ser diferente a otras mermeladas.
La textura final recuerda ligeramente al cabello de angel, aunque no tiene nada que ver.
Una de las cosas que más me gusta además de su sabor, es su aspecto.
Me encanta ver pequeñas semillitas de vainilla…he de reconocer que me enamoro en cuanto la vi.
Tengo una debilidad especial con las mermeladas, en casa siempre tomamos mermeladas caseras por lo que me encanta probar todo aquello que está fuera de lo común.Un poco a saber acerca de nuestro ingrediente principal, además de ser una potente fuente hidratante para nuestra piel y rica en vitaminas B y C, es que tiene su origen en la India y se cultiva hace más de 3000 años.
Aunque se decía que ya formaba parte de la gastronomía griega, con el nombre de “sikuos”, y romana, en realidad se trata de una confusión con otra cucurbitácea.
La presencia de los pepinos al este y al noreste del Mar Mediterráneo no se produciría hasta el S. VI o VII de nuestra era.
Fuentes árabes medievales sitúan el pepino en España hacia el S. IX, en Túnez en el S. X y en Italia en el S. XI.
Fueron los españoles quienes lo llevaron a América.
Por lo que además de disfrutar de un dulce bocado, aportaremos vitaminas buenas para nuestra piel.Como toque final, un glaseado que puede recordar ligeramente a un cocktail.
Personalmente, el vodka no es uno de mis licores preferidos, por no decir que no me gusta nada, pero puedo aseguraros que no notaréis su sabor.
Le dará un toque diferente y refrescante, el cual está fuertemente apoyado por la lima y la menta.El conjunto es un bocadito tierno, delicioso, refrescante…y adictivo.
No soy capaz de comerme uno solo, te deja un suave sabor que hace que para corroborarlo tengas que saborear otro. Ya me contaréis si os encontráis en la misma situación que yo, feliz comienzo de semana!Saludos,
Mrs Hudson.
Vuelven los días frios, aunque no para quedarse, y con ellos retomamos aunque sea momentaneamente recetas que los acompañen.
Para combatir estas temperaturas y hacerlas más llevaderas hasta que retomemos los días de sol, os he preparado unos mini bundts riquísimos.
Podemos encontrar gran variedad de ellos en cuanto a sabores, personalmente me decidí por este ya que es una presentación que he utilizado en otras recetas y me encanta.Si os gustan los bizcochos o la repostería de textura muy esponjosa y suave, esta receta no se os puede pasar.
Este pastel tiene una forma característica inspirada en un pastel de frutas tipo brioche europeo conocido como “Gugelhupf” el cual era muy popular entre las comunidades judías y en algunas partes de Alemania, Austria y Polonia.
Se popularizo en la década de 1950-1960 después que el fabricante de utensilios de cocina “Nordic Ware”, actualmente muy conocida y bastante popular, registrará el nombre “Bundt” y comenzara a producir moldes de aluminio de este tipo.
Estos moldes llevan una especie de chimenea en el centro, la cual garantiza que tenga una cocción uniforme y más rápida.En el norte de Alemania el pastel “Gugelhupf” se conoce tradicionalmente como “Bundkuchen”, formado por la unión de dos palabras Kuchen (pastel) y Bund.
Haya varias opiniones en cuanto al significado de la palabra “Bund”.
Unas defienden que su significado es “montón” o “paquete”, y que hace referencia a la forma en que la masa se extiende alrededor del centro de entubado del molde.
Otras sugieren que hacen referencia a la aparición de bandas por el estriado del molde, similares a un fajo atado o haz de trigo.
Algunos autores comentan que el “Bund” se refiere a un grupo de personas, y la aparición de la palabra “Bundkuchen” surge a la idoneidad de este pastel para fiestas y reuniones.
Los usos de la palabra “bund” para describir pasteles fuera de Europa se pueden encontrar en libros de cocina judeo-americanos a comienzos del S. XX.
La variedad ortográfíca “bundt” aparece en una receta en el año 1901, aunque se dice que la “t” final se le añadió tras su gran éxito con estos moldes.Hoy en día tenemos a nuestro alcance una gran variedad de modelos de este tipo de molde, al igual que una inmensa variedad de recetas.
Muchas veces dejamos a un lado recetas tan sencillas y tradicionales como esta, las cuales creo que debemos tenerlas presentes en nuestra cocina ya que a pesar de ser menos novedosas o llamativas, son de las que realmente disfrutas cuando las saboreas y de las que siempre nos apetecería disfrutar un trozo.
Con estos pequeños bundts os deseamos que tengáis un feliz fin de semana o para aquellos que hayáis podido disfrutar de un buen puente, sigáis haciéndolo.
Saludos,
Mr & Mrs Hudson.
Tras un fin de semana muy ajetreado aunque fantástico, volvemos a la carga comenzando una nueva semana.
Como el tiempo ultimamente está que no sabemos ni lo que nos va a deparar en cuestión de pocas horas, pues quizás el postre de hoy no es de lo más acertado, ya que os tenía preparada una receta más bien orientada al buen tiempo…aunque tampoco nos pone ninguna inconveniente para disfrutarla sentaditos en el sofá con una mantita y una buena película.
Por lo que aquí si que podríamos decir aquello de – al mal tiempo, buena cara!! -.Hoy traigo otra variante de Cheesecake, pero más sencilla aún! La única parte que tendremos que hornear será la base de brownie, ya que el relleno se encarga de dejárnoslo perfecto el frio en cuestión de unas horas.
¿Vamos a introducirle alguna variedad diferente? Claro que si!!
Para asegurar 100% que está hecha en casa, vamos a realizar unos sellos de chocolate “Homemade”.
Recientemente, Ibili me envió unos detalles magníficos por los que estoy realmente agradecida, entre ellos venían estos fantásticos sellos que en realidad son para estampar sus dibujos sobre galletas o pan.
Pero yo pensé que seguramente podrían dar mucho más de si, y así fue. Me vino a la cabeza la idea de esta cheesecake, de versión más veraniega e individual, solo que en lugar de encontrar en la parte superior la marca de galleta Oreo, encontrásemos la marca de estos sellos.
Tras alguna prueba, el resultado fue como me esperaba, por eso no he dudado en compartirlo con vosotros para que podáis disfrutarlo en casa también.Muchas veces no caemos en la cuenta de la cantidad de posibilidades que nos ofrecen todos los objetos que tenemos en casa y forman parte de nuestra vida diaria. A partir de ahora también podremos hacer sellos en nuestros postres y “lacrar” en chocolate para dejar nuestra huella.
Antiguamente, el lacre se utilizaba para sellar cartas entre el S. XVI y XVII.
Su finalidad era dejar la impresión de los sellos sobre los documentos importantes, o crear un sello hermético de los contenedores en su mayoría con los escudos heráldicos de la familia.
A diferencia de hoy, que es utilizado principalmente con fines decorativos. Puesto que todo aquello que realizamos a mano y con cariño, que nos lleva tiempo y dedicación, se merece una marca personal y que mejor manera de dejar constancia de algo que ha salido de nuestro tiempo y esfuerzo que con estos sellos caseros.
Claro está, que nuestra imaginación no tiene límites y podemos crear nuestros propios sellos para dar un toque más personal a nuestros postres o dulces.
Esperamos que os guste y os animéis con ellas.Saludos,
Mrs Hudson.
¿Será por qué va llegando el buen tiempo?
¿Será por qué le he cogido el gusto a las texturas esponjosas?
o quizás…simplemente me niego a perder sabores tan tradicionales y clásicos como el de una tarta de manzana por pereza a encender el horno cuando llega el calor, o porque el cuerpo quiere elaboraciones más ligeras…Todos, uno o el conjunto de varios, hicieron que el otro día por la tarde me viniera esta idea.
Según se me ocurrió, no tenía muy claro como hacer “físico” todo lo que invadia mi cabeza, pero finalmente pensé que lo mejor sería no complicarlo porque las cosas más simples son las que más nos complacen.Existen muchas variantes de este tipo de tarta, en la que podemos encontrar la manzana troceada o en compota. Pueden colocarse directamente encima de la masa o sobre una base de crema.
Respecto a la masa también encontramos variaciones, algunas envuelven toda la fruta, como en la apple pie tradicional anglosajón, o que se elaboran al revés colocando la masa sobre la fruta para darle luego la vuelta, como en la Tarte Tatin de origen francés.
Se trata de una de las tartas de fruta más populares e internacionales.Su origen es desconocido, es supuesto que apareció espontaneamente en los países de Europa donde existía una tradición de tartas con relleno y lugar donde se cultivaban manzanas.
En Inglaterra el libro de cocina “The Forme of Cury”, editado sobre 1390 por los cocineros de Ricardo II de Inglaterra, cita una receta de tarta de manzana llamada “tartys in applis”. Según esa receta los ingredientes a colocar en la masa son manzanas, peras, higos y uvas pasas.
El relleno se teñía con azafrán y se cubría la tarta con una oblea de masa.A partir del siglo XVI se diseminó la receta a lo largo de las colonias inglesas y los colonos británicos, franceses y holandeses la llevaron al otro lado del Atlántico a países como Estados Unidos donde ya en el siglo XVII era ya un postre muy popular.
De aquí surgió el camino al actual “American apple pie”.En Francia la receta de la tarta de manzana, aparece en 1651 en el libro “El cocinero francés” de François Pierre de La Varenne.
Las manzanas se cocían previamente con mantequilla, se perfumaba con “agua de flores” y se espolvoreaba azúcar antes de hornear.
La receta indicaba que se podía cubrir la tarta con tiras de masa.En Holanda la tarta de manzana, “Appeltaart” en neerlandés, es probablemente igual de antigua y aparece en un óleo de 1626.
Tradicionalmente el relleno consta de manzanas y pasas perfumadas con zumo limón y canela, y la tarta está recubierta con tiras de masa entrecruzadas.Nuestra opción de hoy varia bastante, pero en esencia mantiene sus principales aromas y sobretodo ingredientes como la manzana, caramelo y canela.
La base de bizcocho, es un clásico muy utilizado, no solo para formar la base de mousse si no que es el mismo tipo de bizcocho que se utiliza para la elaboración de un brazo de gitano. Muy sencillo de elaborar y con un tiempo de horneado que no llega a los 10 minutos, una base ideal en un tiempo record.
Solo que para este postre añadí parte del azúcar del tipo moscabado, para conseguir una tonalidad bronceada. Además de darle un ligero sabor a canela.La mousse es de caramelo, muy sencilla, solo precisa que montemos nata y elaboremos una salsa de caramelo o toffe. Y para terminar una capa de manzanas caramelizadas…Un postre que se va ajustando a las temperaturas que nos esperan y con un sabor muy familiar para todos nosotros.
Deseamos que os guste y forme parte de vuestros postres veraniegos.Saludos,
Mrs Hudson.
Retomamos de nuevo la marcha tras una maravillosa semana sumidos en un cuento.
Hoy venimos con energía y dispuestos a endulzaros el día desde primera hora de la mañana.
El responsable de animar el primer día de la semana será esta Cheesecake de Cointreau y mousse de chocolate, una verdadera delicia y una terrible tentación…Me enamore de esta receta en cuanto la vi, su presentación es sencilla y preciosa, no necesita mucho más para hacer que caigamos rendida a sus pies.
Lo único que he añadido algunos cambios que pensé que le vendrían bien.
En la base sustituí parte de crema de queso por crème fraîche, para añadir un poco de su sabor suave al igual que su textura y ligereza, y además elegí como compañero inseparable de la mousse, un ligero aroma a Cointreau…
El cheesecake por si solo ya es una auténtica maravilla, pero la cosa no queda ahí.Cubrimos con una deliciosa mousse de chocolate, en mi caso me gusta mucho la proporción del 70%, es la que suelo utilizar normalmente.
La receta de la mousse, la cambié completamente de la original de la receta. Reduje la cantidad de huevo, azúcar (ya que considero que la base lleva suficiente gracias a la leche condensada), la cantidad de mantequilla y la de nata.He realizado antes otras mousses y nunca había añadido mantequilla en ella, en esta ocasión lo hice para intentar igualar texturas, de modo que cuando nuestra cuchara recorriera su camino desde la mousse hacia la tarta de queso, encontrásemos el mismo tipo de textura y esponjosidad hasta el punto que pareciera solo una. Y así fue.
Por lo cual, al saborear esta mousse observaremos que es un poco más densa que una mousse normal.El origen de la mousse remonta a un recetario del año 1755, “Les soupers de la cour” del cocinero francés Menon.
En el describía 3 tipos de mousses; de café, de chocolate y de azafrán, las cuales se hacían con nata batida a la que se podía añadir claras de huevo.
Se servían en unos vasitos de plata o vidrio que recomendaba guardar en hielo un par de horas hasta el momento de consumirlas o en un recipiente de hojalata específico para este uso.
El término francés “mousse” significa “espuma”, la cual toma su nombre gracias a la textura de diminutas burbujas de aire que le confiere el merengue (según el tipo de mousse que elaboremos) y la nata montada.Un postre que va siendo un buen aliado tras la sobremesa, ya que lo consumimos recién salido del frio que además cuenta con dos magníficos protagonistas, ¿podrás resistirte?…
Nosotros no pudimos…Deseamos que los disfrutéis!!
Saludos,
Mr & Mrs Hudson.
CAPÍTULO 5 Y FINAL
Aún no puedo creer que ya haya pasado una semana…Han sido unos días maravillosos, en los que he podido compartir mis dulces grandes secretos. Por un lado estoy muy feliz por haberos conocido y haber formado parte de un pequeño espacio de tiempo en vuestros días, y por otro me apena un poco el que todo haya sido tan fugaz…
Por eso creo que la mejor manera de despedirme de vosotros es con una tarta que es una de las favoritas de mi abuela. Ella solía hacerla muy a menudo cuando era más joven, y jamás podré olvidar aquella imagen de ella colocándolas en la repisa de la ventana con sus guantes de horno bordados a mano…Incluso antes de entrar en casa, corriendo camino a la puerta por el jardín, reconocías su olor, ese aroma a manzana y canela. Adoraba ir a verla y que me recibiera con su amplia sonrisa, revestida de arrugas en las que podías leer todo lo que había aprendido a lo largo de su vida.
Como siempre me ha dicho mi madre:
- Lo que haces con amor y cariño eres capaz de transmitirlo a quien se lo das -.
Sé de quien lo aprendió y por eso me lo enseñó a mi. No hay mejor manera de corresponder a la gente que aprecias, que con cariño, por eso os he dejado lo mejor de mi en pequeñas porciones dulces, para alegraros cada día y sacaros una sonrisa cuando más lo necesitéis.
Ha sido un auténtico placer y un gran honor estar con vosotros todos estos días. A partir de hoy formáis parte de mi história y siempre tendréis un hueco en mi corazón.
Hasta siempre!
Caperucita Roja.
CAPÍTULO 4
Seguimos compartiendo dulces secretos guardados durante años. En esta ocasión el toca el turno a un clásico entre los clásicos, galletas de almendra con aromas cítricos.
Un dulce que lleva el origen de su aparición a la época romana, pero en aquel momento no encontrábamos tanta variedad como podemos disfrutar hoy en día, tanto en formas como ingredientes. Ellos hacían unas obleas finas, planas, duras y “doblemente cocidas”.
Apareció en Roma alrededor del S. III a.C. como si se tratase de un bizcocho muy fino, “bis coctum” en latín, literalmente “dos veces cocido”, haciendo alusión a su escasa humedad en comparación al pan o un bizcocho.
Para ablandarlas, los romanos solían mojarlas en vino.Esta misma característica, es la que daría lugar más adelante a la denominación onomatopéyica en inglés antiguo “craken”, haciendo referencia a su característico sonido crujiente.
Más adelante daría lugar a lo que hoy en día conocemos como “craker”.
A pesar de no satisfacer plenamente a los más golosos, tuvieron una gran aceptación debido a su fácil conservación en los hogares.No se convirtió en un objetivo culinario hasta después de la Edad Media.
A partir de ese momento, surgieron ideas, creaciones, dando lugar a la inmensa variedad que hoy en día podemos degustar.
La galleta de almendra concretamente, es un tipo de pastel chino, uno de los dulces más comunes de Hong Kong, las cuales podemos encontrarlas rellenas o sin rellenar.
Como todas las creaciones del mundo de la repostería, estas cambian, se adaptan, se re-inventan…dando lugar a verdaderas maravillas como las que hoy podemos saborear.De textura tierna, cítrica, con un cuerpo ligeramente desmigable a cada bocado y un sabor realmente excepcional.
Sencillas y perfectas para acompañar un delicioso té.¿Queréis tomar asiento?
CAPÍTULO 2
Seguimos descubriendo recetas, hoy voy a dejaros otro clásico que además ha estado, está y estará presente en muchas de nuestros desayunos y meriendas.
Los panes de leche o pain au lait, ese pequeño y tiernísimo bollo que recuerda mucho al brioche tanto por su textura como por su sabor, solo que este es más suave aún si cabe.Su elaboración también es muy sencilla y los ingredientes muy accesibles, ya que suelen encontrarse a diario en nuestros hogares.
La única parte que podríamos denominar como “laboriosa” sería la parte del amasado, son 15 minutos intercambiando opiniones con esta, pero estoy segura que ya lleváis recetas a vuestra espalda como para que esta os parezca de las más sencillas.
Además que es otra receta que según sale del horno, viene acompañada de una gran satisfacción.Como os comento un poco más adelante, podemos disfrutarlos tal cual, ya que su sabor es extraordinario o bien acompañarlos de algún ingrediente que los haga más apetecibles aún…
Sé que parece difícil y casi imposible!, por lo menos es lo que opina mi querida abuela, pero mañana saldremos de dudas…De momento vamos tomando asiento para ver como elaborar estas pequeñas tentaciones.
CAPÍTULO 1
Hoy comienza una pequeña saga en la que iremos desvelando cuales eran algunos de los dulces que formaban parte de la cesta de Caperucita Roja.
No solo podremos ver su contenido, si no que además veremos como reproducirlos fielmente en nuestros hogares.A partir de ahora, lo dejo todo de su mano…
Durante estos días, será ella quien nos guie, enseñe y muestre como elaborarlos.En su mayoría son recetas clásicas, las cuales algunas tienen un pequeño matiz diferente, pasa ligeramente desapercibido ya que son para disfrutar en compañía de mi abuela y como ya sabemos las personas de edad prefieren las cosas de siempre.
La primera receta que voy a preparar es bastante clásica, pero no por ello menos atractiva que otras, seguro que los hemos tomado en más de una ocasión.
Son unos Lazos de crema también conocidos como Mugis u Orejas.La masa con que se elabora es hojaldre, pero en esta ocasión os dejo una manera más sencilla de elaborarlo. Lo tendremos listo en apenas 1 hora dando como resultado este maravilloso dulce.
Por supuesto, podemos optar por la elaboración más larga siempre y cuando nos apetezca y tengamos tiempo.
En mi caso y dado que no dispongo de mucho tiempo para elaborarlos, ya que he de ir a visitar a mi abuela esta misma tarde, he decidido hacerlos con esta masa más rápida pero la cual no deja indiferente en su resultado.
¿El relleno? un clásico en el mundo de la repostería, la crema pastelera. Rápida y sencilla de elaborar.
En muy poco tiempo tendremos listos unos lazos caseros y riquísimos, que estoy segura que os encantarán para disfrutar a media tarde.Vamos con la elaboración y todo lo necesario para hacerlos…









