¿Recordáis cuando éramos pequeños e íbamos de visita a casa de nuestros abuelos?, llegaba la hora de merendar y que era lo que nos esperaba…un trozo de chocolate pero de los de onza grande acompañado de un trozo de pan candeal.
¡Qué recuerdos! y que rico estaba…creo sin duda que era la mejor merienda del mundo. Te sentabas con tus primos en la terraza, al sol de la tarde y disfrutabas de tu maravillosa y sencilla merienda mientras planeabas aventuras geniales para pasar la tarde.
Bien, pues puedo deciros que podemos volver a disfrutar de esa miga tan tierna, tan rica y tan…de pan!
El pan candeal o pan sobao, como también se denomina en algunas localidades, debe este nombre a que antiguamente el amasado se realizaba manualmente tocándose mucho la mezcla de ingredientes, por lo que se decía que “se sobaba”.
Se hacía con la harina del trigo candeal, un tipo de trigo antiguo, con alto contenido en proteínas pero menos gluten que el trigo que se comercializa actualmente.
Su corteza es ligeramente dura y crujiente cuando se hace presión sobre ella y su miga es muy densa, de alveolado pequeño y textura suave.Es un pan que debe consumirse en 1 ó 2 días, pero no creo que sea problema ya que según salga del horno y enfrie si os gusta el pan es probable que apenas llegue a la cena.
Es una receta que os recomiendo a pesar del esfuerzo que requiere porque merece la pena solo por el riquísimo sabor y textura.
Todo sea por recuperar recuerdos de la infancia.Saludos,
Mrs Hudson.
