Como van pasando los días y cuanto vamos disfrutando a medida que lo hacen. Hoy traemos un brioche pero con un aspecto menos habitual, esta vez tomará forma de torta para ser la base de nuestra tarta brioche.

¿Cómo lo hemos acompañado? Con una suave crema pastelera, cubierto de una deliciosa mermelada de moras (si puede ser casera, mucho mejor) y finalmente con unos delicados kumquats confitados.
Llevaba mucho tiempo queriendo hacerlos, los veía por todas partes y cuanto más los veía mayor eran mis ganas por elaborarlos. Por lo que la otra tarde me decidí a probarlos…buenísimos, pero buenísimos de verdad.
Llama la atención que una fruta tan pequeña, cuya mayor parte es piel y pipas, pueda convertirse en una verdadera delicia.

Los kumquats o también conocidos como; naranjas enanas, quinotos o naranjas chinas, tienen sus orígenes en China cuyo nombre proviene del cantonés el cual significa “naranja dorada”.
No se le conoce en estado silvestre, en Japón hay registros de su cultivo desde el S. XII, llegando a ser un cultivo asentado en el S. XVIII.
Las primeras referencias en Europa datan de 1646, cuando fueron descritos por misioneros portugueses que los habían conocido en China.
No fueron importados hasta mediados del S. XIX, cuando el coleccionista Robert Fortune llevó los primeros ejemplares al Reino Unido y luego a Estados Unidos.

Se consume como fruta fresca, en otras especies la pulpa es demasiado ácida, y se come sólo la piel (se conocen 4 especies).
Es más frecuente elaborarlos en almíbar, cuya preparación es un postre típico de la cocina de Hong Kong.
También se preparan como encurtidos, mermeladas, chutneys, licores o incluso se conservan en sal, obteniendo una fruta reducida y arrugada que se emplea como medicina para los dolores de garganta o como antitusivo.
Una fruta con muchas propiedades que merece la pena probar e incorporar en nuestra repostería. Para empezar no estaría nada mal esta variedad de brioche.
Esperamos que os guste y forme parte de vuestro desayuno o merienda del fin de semana.

Saludos,
Mr & Mrs Hudson.

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Parece que fue ayer cuando comenzó el 2012 y ya nos encontramos en la puertas despidiéndonos.
Los días pasan muy rápido y los años más! por eso cada día debe ser una celebración y tenemos que disfrutar de ellos como si fuera el mejor de nuestras vidas.
Personalmente estas fechas me encantan, adoro la Navidad. Me parecen días llenos de ilusión, magia y amor, muy familiares…en los cuales se comparten muchos momentos y sentimientos que luego perduran en el tiempo en forma de recuerdos inolvidables.
En estos días de disfrutan de cosas que no tenemos el resto del año, eso hace que estos días sean especiales. Una de ellas es lo que nos acompaña en nuestras mesas, creo que hoy en día podemos comer casi de todo en cualquier momento pero en el tema de la repostería no es así.
Encontramos dulces típicos para cada fecha, y al pasar tiempo para poder degustarlos hacen que los disfrutemos más. Uno de esos dulces típicos es el Panettone, receta que os traigo con todo mi cariño.
También llamado Panetón o Pan dulce, es un postre tradicional de Navidad en Milán, Italia.
Se trata de un bollo con forma de cúpula hecho con una masa de tipo brioche,pasas y frutas confitadas o escarchadas.
Hay muchas leyendas sobre el origen del panettone, la primera cuenta que la historia de este postre nació hace más de cinco siglos (alrededor de 1490) cuando un joven aristócrata, Ughetto Atellani de Futi, se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para demostrarle su amor se hizo pasar por aprendiz de pastelero e inventó un pan azucarado con forma de cúpula a base de frutas confitadas y aroma de limón y naranja. Los milaneses empezaron a acudir en masa a la pastelería a pedir el “pan de Toni”, quien así se llamaba el ayudante, de donde proviene el nombre de panettone.
La segunda leyenda, cuenta que el 
panettone nació en la corte de Ludovico El Moro en Nochebuena.
Se cuenta que el Duque celebró la Navidad con una gran cena, llena de deliciosos platos dignos de la riqueza de la corte milanesa.
El postre iba a ser la natural conclusión de tan lujoso banquete, sin embargo, al momento de sacarlo del horno, el cocinero se dio cuenta que este se había quemado. El terror invadió  la cocina de Ludovico, pero afortunadamente un lavaplatos llamado Antonio, pensó en  utilizar las sobras de los ingredientes para amasar un pan dulce y llevárselo a su casa. Dada la situación, el joven Antonio propuso al cocinero servir su pan como postre.
Era un pan dulce muy bien subido, lleno de fruta confitada y mantequilla el cual fue llevado inmediatamente al Duque.
El inusual postre tuvo un enorme éxito y Ludovico preguntó al cocinero quién lo había preparado y cuál era su nombre. El cocinero le presentó al Duque al joven Antonio, quien confesó que ese postre todavía no tenía nombre. El señor entonces decidió llamarlo «Pan de toni Panettone», que con los siglos se convertiría en panettone.
Ambas historias que giran alrededor de este dulce son preciosas y agradecidos a cualquiera de los dos por traernos este delicioso pan dulce.

Ya solo me queda desearos que tengáis una felices fiestas y una feliz Nochebuena en compañía de las personas que más queréis.
Agradeceros de corazón que estéis ahí cada día porque gracias a vosotros puedo cumplir mis sueños.

Mr, Mrs & little Hudson os desean Feliz Navidad!!

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Buenos días y maravilloso despertar! Me encanta despertar en fin de semana y sobretodo si acaba de empezar.
Hoy traemos un dulce que también es típico de las fechas que se nos aproximan, Navidades. Su elaboración es algo lenta pero no requiere mayores esfuerzos para tener en cuenta sus espectaculares resultados.
La relación que tienen ambos ingredientes es bien reconocida por todos, ya que son dos sabores armónicos que casan a la perfección.
Podemos utilizarlos para decorar tartas, dulces o simplemente tomarlos tal cual.
Vamos a ver como tener en nuestros hogares un dulce tan bien recibido como este.

Saludos,
Mr & Mrs Hudson.

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Buenos días de viernes! Hoy tenemos una receta de un aderezo o condimento para nuestros pasteles, bizcochos, muffins…que puedo asegurar da un sabor espectacular y delicioso.
Se trata de jengibre confitado, su elaboración es sencilla solo que necesitamos un poco de paciencia para el proceso de secado, ya que no es inmediato…pero día y medio pasa volando y luego podemos disfrutar de su exquisito sabor!
Su nombre proviene del indoeuropeo, en sánscrito se decía shringavera, que significa “cuerpo de cuerno”.
Muy utilizado en la cocina como especia otorgando a nuestros platos un gusto picante. En la cocina occidental es más utilizado en repostería,seco o en polvo, elaborando panes, galletas, caramelos… y en bebidas como saborizante principal lo encontramos en el ginger ale.
Es efectivo contra las náuseas, es un tónico y expectorante, estimulante del sistema nervioso central y autónomo, contiene antioxidantes y se dice que es afrodisiaco.
Por lo que encontramos infinidad de beneficios en esta raíz a parte de su delicioso sabor. Esperamos os animéis con ella.

Saludos,
Mr & Mr Hudson.

 

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