Borrachos de naranja

Eva 26 Julio, 2012

Buenos días apreciad@s lectores, ¿cómo lleváis el verano?
Son días en los que se disfruta de todo con mayor intensidad, así que vamos a aprovechar para degustar un pequeño clásico en la repostería.
En esta ocasión traigo un dulce muy tradicional, que todos hemos tomado en alguna ocasión ya que es un símbolo en las pastelerías, los “borrachos”.
Es un dulce típico de la repostería española, un esponjoso bizcocho empapado en un jarabe elaborado con licores, ron e incluso vinos olorosos, dependiendo de la zona en la que se elaboren.
Recuerdo verlo muy a menudo cuando era niña en mi casa, ya que es uno de los dulces preferidos de mi padre, así que he decidido darle una pequeña sorpresa a la hora del café… siendo casero sabe mucho mejor.
Os dejo para preparar los dulces para llevar.

Saludos,
Mrs Hudson.

Esta receta la he visto en i-Recetas y le he añadido alguna pequeña modificación.

 

Ingredientes para 6 unidades:

Bizcochos para emborrachar:

  • 150 gr de harina de fuerza
  • 7 gr de levadura fresca de panadería
  • un poco menos de 1/2 cucharadita de sal
  • 50 gr de mantequilla
  • 8 gr de miel
  • 10 gr de azúcar
  • ralladura de 1 naranja
  • 3 huevos grandes

 

Jarabe para emborrachar:

  • 500 ml de agua
  • 250 gr de azúcar
  • 1 vaina de vainilla cortada longitudinalmente o en su defecto 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • ralladura de 1 naranja grande
  • ralladura de 1/2 limón
  • un chorrito generoso de Grand Marnier, Cointreau o ron, queda a nuestra elección (en mi caso he utilizado Cointreau)

 

 Para decorar:

  • 100 ml de nata líquida para montar
  • 3 cucharadas de azúcar granulado
  • 6 guindas confitadas

 

Elaboración:

En un bol incorporamos la harina y desmenuzamos la levadura sobre esta.

Añadimos la mantequilla, la sal, el azúcar, la miel y la ralladura de naranja. Mezclamos para unificar los ingredientes. Amasamos un poco hasta formar una pasta, quedará una textura similar a unas “migas gordas”.
Añadimos los huevos de uno en uno, amasando hasta que quede homogénea y sin grumos.

En el último huevo, tendremos que batir más que amasar, ya que la textura que adquiere es más líquida y no se puede trabajar. Dejamos reposar mientras preparamos los moldes.

Podemos utilizar una bandeja para muffins o moldecitos que tengamos de tamaño pequeño, también nos valdrían moldes de silicona. Es importante que los moldes no sean grandes, ya que de lo contrario cuando los horneemos, el jarabe no impregnará bien en el interior del bizcocho.

Engrasamos y enharinamos, retirando el exceso de harina. Rellenamos los moldes hasta la mitad aproximadamente y los dejamos fermentar hasta que doblen su volumen.

Deben de llegar casi hasta el borde. Si queremos ahorrar en tiempo, podemos fermentarlos en el horno a 30º C alrededor de 1/2 hora.

Una vez en este punto, precalentamos el horno a 200º C con la placa de abajo, ya que se doran muy rapidamente.

Cuando haya tomado temperatura, introducimos los bizcochos y los horneamos hasta que tengan un color tostado.

En mi caso han sido 13 minutos, el tiempo dependerá del tamaño de los moldes y de nuestro horno. Comprobaremos antes de sacarlos pinchando con un palillo que este sale limpio.
Dejamos reposar en la bandeja o los moldes mientras preparamos el jarabe.

Preparamos el jarabe . Incorporamos todos los ingredientes en un cazo y ponemos al fuego hasta que hierva.

Cuando llegue a ebullición, lo retiramos del calor y dejamos que infusione. He colado el jarabe antes de sumergir los bizcochos para evitar que se quedarán las ralladuras adheridas al mismo.

Cogemos los bizcochos  y con ayuda de dos cucharas los empapamos generosamente en el jarabe, sumergiéndolos por ambos lados para que llegue al interior del bizcocho.

Disponemos sobre una rejilla para que escurra el exceso. Repetimos la operación con todos los bizcochos.

Para decorarlos, podemos montar un poco de nata y disponer unos “copetes” encima de cada uno y darles un toque con una guinda confitada. Aunque aquí predominarán los gustos de cada uno. En casa nos encantan así.

Para conservarlos, los guardaremos en el frigorífico. Yo los introduzco en una fuente de vidrio y vierto 3 o 4 cucharadas de jarabe en la base. Los cubro para que no se resequen con el frio.

Es un dulce tradicional, pero que gusta a la mayoría. Deseo que os guste y os animéis a hacerlos ya que se tarda muy poco tiempo y el resultado es increíble!!

Feliz provecho!!

 

 

 

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