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Buenos días querid@s lectores, aprovechando que ya llega el fin de semana os traigo una propuesta para los peques de la casa…y para los no tan peques también.
Se trata de un postre lleno de color y muy fresquito para estos días.
El aspecto de este postre, el arco iris, además de ser un fenómeno maravilloso para todos nosotros, también se le dice que es portador de buenos augurios o que sirve como inspiración en leyendas. De cualquiera de las formas que se le de representación, siempre es con una buena finalidad.
Así que no se me ocurre mejor forma de concluir una comida para nuestros peques, invitados, amigos, familiares…o nosotros mismos!
Espero que os guste y podáis disfrutar de esta receta.

Saludos,
Mrs Hudson.

Esta receta la vi en Glorious Treats.

 

Ingredientes para 3 vasos:

  • gelatina de fresa, limón y naranja
  • gelatina neutra
  • colorante en pasta verde, azul y morado
  • agua
  • 3 cucharaditas de azúcar
  • esencia de kiwi, vainilla y violetas
  • 4 yogures griegos

 

Para decorar:

  • 100 ml de nata líquida para montar
  • 3 cucharadas de azúcar
  • sprinkles de colores

 

Elaboración:

Originariamente esta receta tiene elaborada las capas blancas con nata montada, en mi caso las he sustituido por yogurt griego con la finalidad de que tuviera menos grasa. Podéis hacerlo de cualquiera de las dos maneras.

Comenzamos preparando la gelatina morada.

En mi caso no he encontrado gelatina morada, azul y verde, por lo que he utilizado gelatina neutra y la he coloreado con colorante en pasta. Le he añadido a cada color una cucharadita de azúcar y 1 o 2 gotas de esencia por color, probarlo antes de incorporarlo a los vasos ya que siempre dependerá de nuestros gustos.

Si encontráis gelatinas preparadas de todos los colores fantástico, así os evitaréis el tener que colorearla, de lo contrario no pasa nada es  muy sencillo.

Para el morado he utilizado esencia de violetas, para el azul de vainilla y para el verde de kiwi. Si no os gustan estos sabores podéis cambiarlos por otros que sean más acordes a vuestros gustos.

En un vaso incorporamos 1/4 parte de agua y disolvemos una cucharadita de gelatina neutra. En otro vaso a parte, calentamos 1/8 de agua en el microondas hasta que burbujee.

Mojamos un palillo en el colorante y lo disolvemos en el agua con la gelatina. Incorporamos la cucharadita de azúcar y la esencia. Añadimos el agua hirviendo y removemos hasta disolver por completo la gelatina.

Dejamos reposar 2 minutos y los incorporamos en los vasos que nos servirán para presentar el postre. Introducimos en el frigorífico hasta que cuaje la gelatina, llevará alrededor de 15-20 minutos o hasta que observemos que está firme.

Mientras preparamos la siguiente gelatina, que es la de color azul, del mismo modo que hemos preparado la morada. No os preocupéis si pensáis que esta pudiera cuajar antes de vertirla en el vaso, ya que si la dejáis fuera del frigorífico tarda más.

Una vez haya cuajado, batimos un yogurt griego con una cuchara y disponemos una capa sobre la gelatina. Vertimos la gelatina azul que teníamos preparada. Lo haremos con ayuda de una cuchara, vertiendo el chorro sobre esta para que caiga con menos fuerza sobre la capa de yogur. Volvemos a introducir en el frigorífico para que cuaje.

Repetimos con todas las capas el mismo proceso hasta llegar a la última capa.

Si utilizais gelatina preparada, disolvéis 2 cucharaditas de gelatina en 1/4 parte de un vaso de agua y le añadís 1/8 parte de un vaso de agua hirviendo. Disolvéis bien y disponéis las capas.

Una vez tengamos listo nuestro postre, montamos la nata para preparar la decoración.

En un bol (el cual habremos introducido un rato antes en el frigorífico, ya que así monta mejor la nata) disponemos 100 ml de nata líquida que debe estar fria. Batimos con las varillas a velocidad baja hasta que veamos que ha tomado volumen pero sin llegar a montar.

Incorporamos poco a poco el azúcar y seguimos batiendo hasta que observemos que toma una textura firme. Es importante no pasaros de batido para que nos e convierta en mantequilla.

La mejor manera para saber que ya esta montada, será cuando volteéis el bol donde estáis batiendo y la nata no se mueva, se quede tal cual.

La introducimos en una manga pastelera y disponemos un “copete” sobre cada vaso.

Espolvoreamos con unos sprinkles de colores y ya tenemos listo un delicioso y vistoso postre que nos alegrará el día.

Buen provecho!!

 

Sobre el autor Ver todos los posts Autor

Mrs. Hudson

La cocina en general es un mundo que me apasiona. Poder combinar aromas, sabores y sorprender realizando una inesperada mezcla con ellos. Seguir la pista de intrigantes platos, hacían de cada receta un descubrimiento, una aventura, un viaje.
Si la cocina también es tu pasión, bienvenido a mi casa.

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