Me encantan las recetas con un aire rústico, tanto en su elaboración como en el momento de presentarlas.
Y es que los gustos van cambiando, sobretodo creo que se van perfeccionando, puliendo esa parte de nosotros que con el paso del tiempo nos premia con todo lo mejor que hemos captado con el paso de los años.
Y obtenemos un resultado final que para nuestros objetivos roza lo esperado.
En el mundo culinario ocurre lo mismo, comenzamos con una pequeña base que por ese momento creemos es suficiente y a medida que investigamos, leemos, observamos, nos inspiramos de otras personas…nos damos cuenta que nos queda mucho camino por recorrer.
Pero no hay que tener prisa, hay que disfrutar del camino hasta que lleguemos a nuestra deseada meta, que aún ahí querremos continuar y mejorar aún más.
Lo más importante de todo para conseguir nuestros objetivos es la dedicación plena, el esfuerzo, interés por lo que se hace, equivocarnos y aprender de ello, superarlo y no creer que lo tenemos todo ganado, hay que mantener una constante porque solo aquello que se cuida es lo que prevalece.
Llevo días pensando en como comencé hace unos meses y últimamente me encuentro analizando un poco el trayecto.
Mi evolución en este tiempo, gracias a mucha gente que para mí es digna de admiración ya que me ha servido de inspiración y han hecho que de lo mejor de mí para mejorar y aprender. Sin olvidar por supuesto a todos aquellos que estáis ahí día tras día.
Esta receta es un pequeño ejemplo, un donut de los de siempre, una masa sencilla y básica que se presenta con personalidad propia, rellena de una exquisita mermelada y un ligero glaseado de limón y vainilla. Ese toque rústico y personal que hace que resalte entre los demás.
Esta receta se la debemos a Chasing Delicious, un precioso blog de los que se puede aprender y disfrutar de delicias como esta.
Ahora me retiro a hacer un pequeño descanso y disfrutar de uno de estos donuts con un café calentito…Saludos,
Mrs Hudson.
Este verano pasado estuvimos en Bélgica y una de las cosas qué más me gustaron, a parte de todo lo precioso que hay por ver, sus bombones, su cerveza…fueron sus gofres!
Bien pues como Papá Noel supo que me gustaron tanto, uno de sus regalos fue una maravillosa gofrera.
Claro, os podéis imaginar que ilusión me hizo el poder hacer en casa estos dulces tan deliciosos siempre que quisieramos.
Ayer por la tarde estuve pensando que la había estrenado en casa pero aún no lo había hecho con vosotros, por lo que me puse a preparar masa para traeros un gofres recién hechos.
Pensé que a pesar de dejar para más adelante la masa tradicional de esta receta, hoy la variaría con dos ingredientes que son unos perfectos aliados de la repostería: cacao y cardamomo.
Puedo asegurar que si los gofres ya están deliciosos por sí solos, estos os van a encantar!
Los he combinado con mandarinas, ya que es bien conocido por todos que la naranja y el chocolate casan perfectamente, pero en este caso quería un toque menos ácido y más dulce, y ahí es donde las mandarinas toman su papel secundario.
Es una receta que podremos dejar preparada con antelación y disfrutarla en el desayuno, merienda…o simplemente por capricho.Saludos,
Mrs Hudson.
Buenas tardes, después de un largo fin de semana…sobretodo para los que estudian.
No sé si en alguna ocasión lo he comentado, pero el frio lo llevo francamente mal.
Adoro el verano, el calorcito, la playa o la piscina el caso es estar en remojo…Por lo que los días de invierno se me hacen cuesta arriba.
Así que he pensado que para acabar nuestra semana del cupcake, no habría otra mejor candidata que esta.
Su aspecto tan tropical junto con su sabor que recuerda a cocteles para tomar en la orilla del mar…hace que se apacigüe vagamente mi nostalgia por los días cálidos, y por supuesto disfrutar de una maravillosa merienda.El señor Hudson y una servidora, deseamos que vuestros hogares se llenen de ligeros rayos de sol en estos días de intenso frio gracias a una pequeña receta como esta.
Esperamos que la disfrutéis.
Besos.
Buenos días! fin de semana y tercera receta de la semana del cupcake.
Llevo unos días que no me puedo quitar las chuches de la cabeza…y claro tengo que meterlas en las recetas!
Cuando vi esta concretamente me encantó, me parecieron preciosos y riquísimos.
La he sacado de uno de los libros que me cayeron para navidades, Primrose Bakery, el cual recomiendo ya que tiene recetas muy sencillas y vistosas.
¿A quién no le gustaría prepararse un chocolate a la taza calentito y añadirles unos pocos de malvaviscos en la superficie para que se fundan con este como vemos en las películas? Pues ahora no solo puedes tomarlo, si no que además puedes comerlo!
Si me preguntaran ¿a qué saben las nubes? podría decir con toda seguridad a estos cupcakes! Son increíblemente blanditos, suaves, parece que se derrite en el paladar…una maravilla!
Además cuando los coges te sorprenden porque apenas pesan, realmente tiene un gran parecido con su ingrediente principal, los marshmallows.
Aprovechando que llegan días de ocio y que tenemos a los peques en casa, podemos aprovechar y hacerlos con ellos, seguro que estarán encantados!
Yo si me perdonáis a pesar de las horas que son, voy a hacer un pequeño descanso para tomarme uno de estos con un café calentito….
Feliz viernes!Saludos,
Mr & Mrs Hudson.
Buenas días, tras un pequeño percance ayer…hoy hemos podido publicar! seguimos con nuestro segundo día de recetas de cupcakes.
Hoy traemos una variante que les encantará a los más peques de la casa, unos cupcakes de Chupa-Chups!! Son sencillas y riquísimas, a la par de vistosas.
Y es que llevamos mucho tiempo disfrutando de estos caramelos, fueron creados por Enric Bernat quien después de finalizar el servicio militar, en 1950 inauguró su primera empresa confitera, Productos Bernat.
A esta sociedad, especializada en la elaboración de peladillas, estuvo vinculado hasta 1954, momento en el cual el empresario Domingo Massanes le propuso hacerse cargo del grupo Granja Asturias, dedicado a la fabricación de productos relacionados con la manzana.
Entre 1956 y 1957 tuvo la idea de hacer un caramelo que se pudiera agarrar con un palo.
La inspiración le vino de dos hechos: el mayor consumidor de caramelos es el público infantil y éste acostumbra a sacarse el dulce de la boca con la mano.
En 1958, introdujo en el mercado español el primer caramelo redondo con palo bajo la marca comercial “Chups” cuyo eslogan publicitario de la marca decía “chupa Chups” y la gente lo adoptó como nombre del producto.
Hoy en día podemos disfrutarlos de miles de sabores e infinidad de maneras, y yo os dejo una de ellas.
Espero que os gusten!Saludos,
Mrs Hudson.
Buenos días, como bien os dije ayer, esta semana la vamos a dedicar integramente a recetas de cupcakes.
Y pensaréis … ¿y eso, por qué? pues ayer por la mañana me desperté realmente inspirada y tuve una oleada de ideas, probablemente inducidas por la cantidad de recetas, fotos, libros…que vi antes de irme a dormir.
Así que pensé que sería una buena idea hacer “la semana del cupcake”, ya que además hace tiempo que no los hago y en alguna ocasión parece que se les añora un poco. Empezamos la semana con una variante de un pastel que hice recientemente, el Black Forest.
Fue un pastel que me encantó tanto el sabor como la presentación, por lo que es el candidato inaugural de esta semana.
Espero que os guste y lo disfrutéis.Saludos,
Mrs Hudson.
Buenos días aunque casi ya llegamos a buenas tardes, hoy traemos un dulce cuyo origen es de Bilbao.
Recientemente estuvimos allí y he de decir que me encanto, el casco viejo, los pintxos, los monumentos, los pintxos, la gente que era realmente agradable, los pintxos…es que allí comimos tan bien!! Volvimos encantados! pero se me quedo una pequeña espina, porque me vine sin probar sus increíbles Carolinas.
Pasamos por varias pastelerías y siempre decíamos -a la vuelta compramos alguna- y por una razón u otra al final nada.
Así que nos volvimos de allí y no pude probarlas…con lo que me gusta el dulce y el aspecto tan maravilloso que tienen…No me lo he pensado 2 veces y a pesar de que como las de allí probablemente no me pueda ni acercar, decidí hacerlas en casa.
Aunque no dudo ni un instante en que volveremos y las probaré!
Busqué la receta y me encontré con muchas variantes respecto al relleno, como no las he probado no podía saber cual era.
Vi que se podían rellenar de crema pastelera y una pasta de coco. Como hoy en día la crema pastelera la encontramos en mucha repostería, me decanté por el de coco que encontré el la página del Gremio de Pastelería de Bizkaia.
Se desconoce el origen exacto de la Carolina. Este pastel tiene más de un siglo de antigüedad, cuentan que en el Botxo existía un pastelero que quiso sorprender a su hija el día de su cumpleaños creando un postre dulce y diferente.
El pastelero decidió utilizar como base del pastel la crema del merengue, el dulce favorito de su hija.
Sin embargo, el postre era muy atractivo a la vista pero muy difícil de comer para una niña.
Para facilitarle la tarea a la pequeña, el repostero montó la espuma sobre una base de fino hojaldre cubierto de crema pastelera y la decoró con una lámina de huevo y otra de chocolate para darle color.
Su hija, se llamaba… Carolina.
La mayoría de las cosas hermosas surgen de histórias llenas de cariño.
Un postre tipicamente bilbaino y muy original, espero que os guste y las disfrutéis.Saludos,
Mr & Mrs Hudson.
Nos encontramos a mediados de semana y parece que va costando un poquito acabarla, con lo bien que se está en fin de semana!
Pues para verlo desde otra perspectiva hoy traigo una deliciosa tarta de queso, pero no una tarta de queso convencional…si no una que posse en su interior un exquisito corazón de frambuesas naturales. Una auténtica maravilla!
Lo que más me fascinó de esta tarta es su interior, el poder introducir esa capa de frutas que a primera vista parece que siempre ha estado ahí.
A medida que leemos la receta, vemos que no tiene demasiado misterio y que su elaboración es muy sencilla.
Lo bueno que presentando esta tarta, siempre podremos sorprender a la hora del postre.
En numerosas ocasiones os he traído recetas de cheesecakes y hasta el momento no os había contado nada de ellas, pero hoy sabremos algo más.
La tarta de queso remonta varios años atrás, ya en la antigua Grecia fue un plato muy popular.
El médico griego Aegimus, escribió un libro sobre el arte de hacer pasteles de queso “Catón el Viejo´s De Agri Cultura”. Desde entonces han variado mucho hasta la forma que conocemos hoy en día.
Fue en 1872, cuando William Lawrence, mientras buscaba una manera de recrear el queso blando, accidentalmente se le ocurrió una manera de hacer un “queso no madurado”, más pesado y cremoso.
En 1912, James Kraft desarrolló una forma de crema de queso pasteurizada, quien adquirió la marca Philadelphia en 1928.
Desde entonces comercializa quesos pasteurizados los cuales son los más utilizados para la elaboración de la tarta de queso o cheesecake.
La genialidad del azar por su afán en hacer que nos equivoquemos para obtener resultados tan sorprendentes, hace desear que dejemos todo en sus manos y dar rienda suelta a los posibles descubrimientos que en muchas ocasiones cambian el mundo de la gastronomía.
Espero que os animéis con ella y me contáis.Saludos,
Mrs Hudson.
Me encantan los postres y tartas en formato individual, ¿creo qué ya os lo he comentado verdad? no lo puedo evitar, me gusta probar recetas que solemos hacer en unas dimensiones mayores para pasar a ser un bocado particular a disfrutar por comensal.
Esta vez he hecho una tarta ya conocida por todos nosotros, Meringue lemon Pie, solo que he variado el relleno dándole un toque de lima, a la masa sablée le he otorgado de un ligero olor a canela y el resto…ya lo conocéis.
Ha quedado un postre realmente ligero a la hora de tomarlo y delicioso, parece que después de tomarlo hace efecto infusión, el cuerpo se queda con una sensación maravillosa.
Un poco acerca de los ingredientes que aparecen en este pastel:
El limón como ingrediente en repostería, se ha disfrutado desde la época medieval incorporándolo en natillas, flanes y tartas.
El merengue, como receta, apareció por primera vez en la impresión del libro de cocina de François Massialot en 1692. La palabra merengue apareció por primera vez en Inglés en 1706 en una traducción al Inglés del libro de Massialot.
Antes del siglo XVII aparecieron dos libros manuscritos ingleses de recetas de dulces reconocibles como merengue, aunque llamado “pan blanco biskit” escrito en 1604 por Lady Elinor Fettiplace. El merengue no se perfeccionó hasta el siglo XVII.
Meringue lemon Pie, como se le conoce hoy en día, es un producto del siglo XIX. La primera receta grabada de este pastel fue atribuido a Alexander Frehse, un panadero suizo del cantón de Romandía.
Un pastel sencillo a la par de exquisito.
Espero que lo disfrutéis tanto como lo hacemos en casa.Saludos,
Mrs Hudson.
Buenos días, hoy traemos una receta para sorprender a nuestra pareja o bien reservarla para el día que proclama a los 4 vientos la palabra Amor, San Valentín.
Se cree que esta fecha fue creada por los centros comerciales para incentivar las compras, pero su origen se remonta a la época del Imperio Romano.
San Valentín era un sacerdote que ejercía en Roma en el siglo III.
En aquel momento gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados ya que tenían menos ataduras.
El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador celebrando en secreto matrimonios para jóvenes enamorados, de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados.
El emperador Claudio se enteró y como San Valentín gozaba de gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó a Palacio.
San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo. Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el Gobernador de Roma, le persuadieron para quitárselo de la cabeza.
El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. El oficial Asterius, encargado de encarcelarle, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín retándole a devolver la vista a una hija suya, Julia, la cual nació ciega. Valentín aceptó y en nombre del Señor, le devolvió la vista. Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. Aún así, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270.
La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.
En Europa se introdujo a partir del siglo XX y probablemente sea más bonito pensar que es en memoria de alguien que se preocupó por unir a personas que quería compartir el resto de su vida juntos, que por sacar provecho de este mismo sentimiento.
Por ello mismo la mejor manera que tenemos de demostrarlo es como se demuestran todas las cosas, haciéndolas nosotros mismos y esta puede ser una opción de una de ellas.
Os deseamos un feliz fin de semana.Saludos,
Mr & Mrs Hudson.









